M:I 3. Jota Jota al rescate


Hoy se estrena en España la quinta entrega de la saga Misión Imposible: Nación Secreta, de nuevo con Tom Cruise (y su pelo) a la cabeza. Es la excusa perfecta para hacer este pequeño repaso a las misiones de Ethan Hunt al frente del IMF. Ya vimos las dos primeras, con mayor o menor fortuna, y es que tras el fiasco (no de taquilla) del Ethan Hunt de John Woo, Tom Cruise se las vio moradas para rodar una tercera parte que reiniciase la saga. Joe Carnahan (Narc, El Equipo A, Ases Calientes) trabajó durante 15 meses en la película, pero diferencias con Tom Cruise hicieron que, tras éste ver varios episodios de Alias, fichase a un medio desconocido para manejar un presupuesto de 150 millones de dólares: J.J. Abrams.

Y es que en esta ocasión, el bueno de Abrams, junto con sus casi inseparables guionistas Roberto Orci y Alex Kurtzman, nos entregan la mejor película de la saga (pero con Protocolo Fantasma muy cerca), en la que quisieron escapar del Ethan Hunt de John Woo, para mostrarnos a un Hunt más cercano, más íntimo, más humano, sin estridencias, sin saltos mortales, queriendo escapar de su pasado (y de la secuela de John Woo), reiniciando su vida, dejando su vida de agente de campo para ser instructor (de una brillante Keri Russell), que incluso se casa con Michelle Monaghan, pero que la aparición de un malo malísimo, el mejor de la saga con diferencia gracias a un Philip Seymour Hoffman con aplomo y muy sobrio, le hace retomar su faceta de agente, pero de una manera más pasional y más personal. Quedan para el recuerdo de los aficionados de la saga la escena del puente con el dron Predator, muy del gusto por la pasión por la tecnología militar y la IA que muestran los guionistas en cada película, y todo el desenlace en Shangai, precursor de la moda por rodar en tierras orientales (Transformers La Era de la Extinción o El Caballero Oscuro).

Y digo que en M:I 3 es la mejor de la saga porque en ella hay puro cine a lo largo de todo su metraje. Un buen guión, con personajes muy bien definidos, un montaje vibrante, escenas de acción muy bien rodadas, con planos en los que suceden muchas cosas en diferentes niveles, incluso contamos con un macguffin (un objeto que provoca la narración pero que no se sabe qué es y apenas aparece en pantalla), en este caso llamado Pata de Conejo y que no se sabe qué es lo que hace. Quizás, lo menos bueno de la película es que los personajes secundarios no están del todo aprovechados, sobre todo en el caso de Philip Seymour Hoffman, quien da vida de una manera muy sobria, al malo de la peli, Owen Davien, pero que sabe a poco, ya que su tiempo en pantalla es muy poco. Simon Pegg se gana permanecer en la saga debido a que es el gran descubrimiento en cuanto a sentido del humor y quizás, la mala elección de Bill Crudup para el papel que interpreta. Ojo, incluso aparece un jovencísimo Jesse Pinkman A.K.A. Aaron Paul.

En definitiva, J.J. Abrams, experto en recuperar sagas necesitadas de un aire nuevo, y siempre desde el respeto a su pasado (Star Trek y Star Wars, casi nada al aparato) nos entrega la mejor película de la saga, junto con Protocolo Fantasma (aunque esta por otros motivos), con sus señas de identidad tan características y reconocibles. Primeros planos con cámara al hombro, escenas de acción muy bien rodadas, diferentes niveles de narrativa en los planos, personajes definidos y sobre todo, lens flares… Muchos lens flares!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s