Etiqueta: el hombre de acero

  • Batman v. Superman. El último engaño de Zack Snyder

    Antes de empezar a meterme en harina, quiero dejar claro que lo que voy a juzgar es la película. No conozco el comic (estoy en ello) en profundidad como para atreverme a juzgarla en función del mismo. No voy a hablar de lo bien que capta la esencia de la viñeta X que Frank Miller hizo en el 86. Ni siquiera voy a hablar de Marvel versus DC Comics, es una batalla editorial de la que no puedo opinar con total conocimiento de causa. Dicho eso, creo conocer los personajes de Superman y Batman, y haré esta reseña en base (como es normal) a mi especialita vision cinematografica, que aunque en momentos desviada, creo lo suficientemente acertada. ¡He dicho! Y si, habrá spoilers.

    batmanvsupermanEl pasado miércoles se estrenó en nuestro pais el bombazo que DC Comics y Warner tienen preparado para este año. Ni más ni menos que Batman v Superman, el murciélago de Gotham contra el último hijo de Krypton, o lo que es lo mismo, el debut de Ben Affleck como Bruce Wayne, contra Henry Cavill como Kal-El. Repite en la dirección Zack Snyder, quien además será el encargado de la dirección de La Liga de la Justicia, cuyo primer pasito es BvS, y para ello se apellida de El Amanecer de la Justicia. Para ello, nos presentan también a los que serán los componentes de la Liga: Aquaman (Jason Momoa), The Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher), junto con Wonder Woman, interpretada por Gal Gadot, que tiene protagonismo en esta nueva entrega. Por lo pronto, la película se ha convertido en la película de Batman más taquillera de la historia en su primer fin de semana de estreno.

    El Amanecer de la Justicia retoma la destrucción final de El Hombre de Acero con un espectador de lujo: Bruce Wayne, momento en que el murciélago de Gotham decide que hay que eliminar a Superman por considerarle un peligro para la Humanidad. Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman (Henry Cavill), el vigilante de Gotham aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman (Ben Affleck) se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza, ideada por Lex Luthor (Jesse Eisenberg) surge rápidamente,  poniendo en jaque la existencia de la humanidad.

    images

    Me vais a permitir que antes de machacar de dar mi opinión de la infame película crea necesario hacer una regresión hasta el punto de partida que propicia BvS, esto es El Caballero Oscuro (Christopher Nolan), hasta llegar a  El Hombre de Acero (Zack Snyder) y el punto en el que nos hayamos. Todo parte de la gran Trilogía de El Caballero Oscuro de Christopher Nolan, que supuso un giro en la industria del cine de superhéroes, ya que demostró que se podía hacer una trilogía sobre un superhéroe de mucha calidad, «serias», como se animaron a llamarlas, oscuras, con personajes turbios, decisiones morales reprobables y sus consecuencias, todo muy real y creíble a pesar de llevar capas. Lo que consiguió El Caballero Oscuro fue precisamente abrir camino, quizás cansados del man-of-steel-poster-henry-cavill.jpgbuenrollismo de Marvel, marca personal de las pelis de Disney (que no significa que eso sea malo). Pero se juntaron varios detalles: gran concepto, gran dirección, gran guión (David S. Goyer y Jonathan Nolan) y gran interpretación de Christian Bale. Y lo más importante, el personaje de Batman que, parafraseándole, era lo suficientemente fuerte para soportar ese peso, un superhéroe con un trasfondo mucho más interesante que el de Superman, con unos dilemas existenciales y unas lineas rojas muy difusas (es mi opinion, faltaria mas), con una moral muy gris por momentos. Pero en el gran éxito de la trilogía de Nolan, en que El Caballero Oscuro se haya convertido en una cinta de culto, se halla el gran problema de lo que ha venido posteriormente, el gran caballo de batalla de Warner y DC. Ahora es necesario hacer películas «serias» con todos sus superhéroes, y es que no todos entienden que la oscuridad o la película «seria» no vale para todos ellos. Desde luego que para Superman no, y se demostró en El Hombre de Acero, con Nolan como productor ejecutivo, pero en manos de un Zack Snyder desatado (que ya empezaba a engañarnos con Sucker Punch aunque a mi me guste y le defendiese), a la par que pretencioso visualmente. Y empezaron a llenar la película de frases lapidarias que esconden filosofía barata, con las constantes y más que evidentes referencias a Jesucristo que hasta mi sobrina de 9 años las entendería (como la infame escena en que baja a la Tierra en forma de cruz, tras hablar con el Padre Omnisciente que le convence de poder salvarlos a todos). Entre eso y el padre adoptivo de la criatura Jonathan Kant Kent (como bien lo bautizó un buen amigo), que cada vez que hablaba usaba la filosofía del buenismo para educar a su hijo, se confirmaba que la fórmula Nolan no era para el último hijo de Krypton. Y entonces llegó la destrucción, con ese último acto de orgía destructiva, algo que puso el grito en el cielo de mucha gente, así como la guinda del pastel con el «asesinato» del General Zod, tan a sangre fría e impropio de Superman, que me puso la carne de gallina la primera vez que lo vi. Ese es el derrotero que han tomado también con Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia, y solo funciona con Batman, pero tranquilos, en BvS las peleas se llevan a cabo en lugares deshabitados, se encargan de avisarlo.

    Una vez puestos en situación, Batman v Superman es un grandioso espectáculo, pero de los lamentables, de como arruinar lo que pudo ser una buena propuesta, de como tomar al espectador por tonto y de como gastarse mucha pasta en nada. Cierto es que no iba con expectativas, era de los que había criticado los trailers, no solo por contarnos la peli entera, sino porque rezumaba mala pinta y daban mala espina. El último de ellos dio algo de esperanza, pero fue gracias a Batman, que además es el que sostiene la película de principio a fin. La excesiva duración de la película (¿otra vez la muerte de los padres de Bruce Wayne? ¿En serio?) hace que la podamos dividir en dos partes claramente diferenciadas (igual que El Hombre de Acero). Una primera parte llena de tribulaciones ridículas de un Lex Luthor que se adueña de los diálogos más infames de la película, todo basado en aceptar a los nuevos dioses o no, en considerar a Superman un Dios o un Demonio, en cuestionar la bondad de la humanidad o de si ésta merece un Dios. De una manera estúpida hace que Batman y Superman se enfrenten en combate, aprovechando
    batman_v_superman_dawn_of_justice___poster_10_by_camw1n-d8sxkuf.jpg los sentimientos hacia las respectivas madres de los protagonistas.
    .. Bueno, todo sin pies ni cabeza y haciendo de algo estúpido una obra de ingeniería maquiavélica (pero que para muchos fanboys es algo súper inteligente y manipulador, ideado por un Lex Luthor inteligentísimo, que da miedo verle y que aterra… En fin, sin palabras…). A todo esto hay que añadirle escenas oníricas de Batman imaginando un futuro con un Superman malo, incluido policía pseudo nazi a su servicio. Todas y cada una de ellas están fuera de contexto, metidas con calzador para meter algo de acción durante esa primera hora y media en la que solo hay diálogos ridículos. En fin, todo profundidad y filosofía barata, sobre todo gracias a un Jesse Eisenberg que hace de su personaje Lex Luthor un esperpento. Me atrevo a decir que pocas veces he visto a un actor interpretar de manera tan ridícula, psicótica, histriónica un personaje. Lex Luthor posee las lineas de diálogos más lamentables de toda la película, con discursos infantiles sobre la moralidad de los actos y las analogías con los dioses, recubiertas con frases rimbombantes para sonar mazo de inteligente, para que todos los fanboys de mentes simples se crean que están viendo una película seria y profunda (y ojo, eso se lo dice él mismo a Lois Lane, toda una declaración de intenciones), todo ello rodeado de ruiditos, murmullos y tartamudeos. Gracias Zack Snyder por destrozar un personaje de esa manera, por querer tener tu propio Joker del gran Heath Ledger de manera tan zafia, ruin y lamentable.

    Tras la primera parte de este metraje tan gratuitamente aumentado y que no aporta nada de valor a la trama, pero si sirve para que insulten tu inteligencia porque te toman por idiota con el paso de los interminables minutos, nos invade el sentimiento de engaño y de hastío. Pero luego llega el momento de la segunda parte, segundo acto donde de nuevo se le da rienda suelta a Zack Snyder, con el combate que da título a la película… ¡una hora y media después de comenzar! Pero no contento con el lamentable detonante de la pelea, reduce la duración de la misma a  15 minutos de ná (eso si, bien hechos) y todo para dar paso a Wonder Woman y juntarse los tres (¡Oh sorpresa!), para hacer frente a uno de los malos más lamentables que haya conocido una super producción de estos calibres: Doomsday, una mezcla de el trol de las cavernas de El Señor de los Anillos y el Kraken de Furia de Titanes. A partir de ese momento la película se convierte en un pim pam pum en el que todo vale, con un montaje a velocidad ridícula, muy del gusto de Zack Snyder. Y hete aquí que llega la conclusión lógica infame-infantil, según el planteamiento de Snyder claro (OJO SPOILER DE LOS GORDOS): Si Superman es un Dios porque baja a la Tierra en forma de cruz, lleva 33 años vagando y le pusieron barba de pega, no puede suceder más que se sacrifique en pos de aquellos que le juzgan, de aquellos que también le veneran, para convertirse así en el salvador de la Humanidad (a pesar de que su madre le dice que no le debe nada a ese mundo, es decir, que si tiene que ser malo no pasa nada… Cojonudo), sea esta bondadosa pero con más motivo si no lo es. Con dos cojones. Así hago una película seria. Claro, a partir de ahí, todo esta muy bien hilado: estreno en Semana Santa, la Pasión de Superman y, tras un epílogo eterno, Bruce Wayne y Diana Prince inician la búsqueda de los miembros para la Liga de la Justicia, con la premonición psicótica de Jesse Ding Dong Eisenberg… Y claro, al tercer día, Cristo resucitó. En fin, lamentable (FIN DE LOS SPOILERS).

    Entre la insipidez de un Henry Cavill inexpresivo, al que además se le ha ido la mano con los anabolizantes para la película (en la escena del Senado no puede ni andar casi de lo hinchado que esta); El lamentable Jesse Eisenberg destrozando un personaje como Lex Luthor; Una Amy Adams que da vida a una Lois Lane que comienza la película queriendo ganar el Pulitzer y la termina como la damisela que hay que rescatarla de todos los peligros (nada mas y nada menos que 3 veces!! Y una en medio del combate con Doomsday!!), y que termina siendo el mcguffin de la peli; Una Gal Gadot como Wonder Woman, que está perfecta haciendo su trabajo en la vida real, es decir, haciendo de modelo en el papel de Diana Prince, poniendo poses y cambiando de cara apenas tres veces en la peli (y siempre saliendo de detrás del escudo a cámara lenta con el wah wah de Hans Zimmer); Entre Jeremy Irons que se convierte en la única fuente del poco humor que tiene la peli; Entre todo el disparate interpretativo, se erige enorme Ben Affleck, para llevarme la contraria con mis grandes niveles de haterismo con su Batman, y consigue que me coma mis palabras con patatas. Y es que su interpretación de un Bruce Wayne cada vez más extremo, cansado, hastiado, fascista incluso, es una sorpresa y se alza muy por encima del resto de elenco. Batman es lo mejor de la película. Me encanta su estética (el traje, la capa, el coche y el logo) y su moral, su background, bien desarrollada y explicada, en contraposición de Superman, al que lo hinchan de filosofía de andar por casa y que, en su concepción original, no tendría ninguna duda de su motivación por salvar a la humanidad de lo que pueda venir, sin interpretaciones (ni siquiera con su madre diciéndole que no le debe nada a este mundo) y sin juzgarla.

    30210.jpg

    La banda sonora, de Hans Zimmer y Junkie XL, es una pequeña cacofonía de temas para cada personaje, el de Superman (ya escuchado en El Hombre de Acero), el de Batman, oscuro y difícil y el de Lex Luthor, siempre acompañado de opereta, violincillos y pianos, para dotar de grandilocuencia su tiempo en pantalla y potenciar el efecto de sus gilifrases para mentes demasiado simples. Estos temas van saltando indiscriminadamente durante el metraje de la peli, hasta que llega un momento que ya te pierdes. Pero lo bueno está por llegar. Hacia el fina de la cinta aparece lo que se ha llamado el tema de Wonder Woman, porque cada vez que aparece a cámara lenta detrás del escudo, suena la musiquita de guitarras eléctricas y tambores (wah wah), y a partir de ese momento, se abre la veda, porque con cada presentación de cada futuro miembro de La Liga está adornada con esta melodía, lo que al final consigue un efecto ridículo, en lugar de querer sorprender. En fin, en lugar de gravedad, resulta cómico, porque a la cuarta vez que lo ves te estás partiendo la caja. Ojo, la banda sonora, de manera independiente a la película está muy bien, pero el problema viene al conjuntarse con las imágenes, que no logra dar el empaque y se torna grandilocuente, sobre todo con Lex Luthor, y el tema de Wonder Woman logra, al final de la película, dotarle el sentido del humor que en las dos primeras horas carece.

    maxresdefault (13)

    Resumiendo, seguramente BvS reviente como ha hecho la taquilla, ya que es un producto pensado para eso. Posiblemente el próximo fin de semana alcance los 1.000 millones de recaudación, veremos si pasa de ahi, porque hacía mucho tiempo que no me sentía tan engañado por el planteamiento de una película, y no soy el único. El desarrollo de Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia es tan falso, engañoso, pretencioso e infame que solo puede provocar enfados por tratarnos como imbéciles. La visión de Zack Snyder ha reducido a Superman a un guiñapo sin trasfondo, con un Henry Cavill que demuestra hastío, por no decir no hablar de su falta de dotes interpretativas. Pero lo peor es la superioridad visual y narrativa que Snyder quiere imponer, que por ser tan «serio», tan pretencioso, acaba por ser ridículo, lamentable e histriónico y te toma por estúpido, además de demostrar que tiene algún tipo de asunto no resuelto con su madre (quien acabo de descubrir con asombro que se llama Marsha, a una sola consonante de diferencia de las madres de Bruce Wayne y Clark Kent. ¡Brutal!). Lo bueno es el Batman de Ben Affleck, lo que me anima a creer en el proyecto que hará en solitario, junto con los efectos especiales de la película, que son muy, muy buenos. Poco más puedo salvar, y se me quitan las ganas de seguir las pelis de mis superhéroes favoritos, porque yo era muy de DC, era muy de Batman y quería que alcanzasen a Marvel, hoy en otra liga. Pero hoy veo muy difícil que eso suceda si sigue poniéndose en manos de Zack Snyder como responsable de La Liga de la Justicia.

    JL-1-e1453263988344.jpg

    Sin duda, Batman v Superman será la última vez que me deje engañar por Zack Snyder. ¡A Superman Dios pongo por testigo!