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  • La Guerra de las Galaxias y Joseph Campbell. El exponente del Periplo del Héroe

    Con motivo del estreno del Episodio VIII de La Guerra de las Galaxias, Los Últimos Jedis, este pasado viernes en nuestras pantallas, mis amigüitos de El Baúl de Kubrick me pidieron hacer un podcast para analizar la película original de La Guerra de las Galaxias desde el punto de vista del camino del héroe típico, que hemos visto en cantidad de filmes de aventuras, por ejemplo y sin remontarse mucho en el tiempo, en casi todas de Marvel. Sin embargo, ese camino del héroe fue tratado por Joseph Campbell en el libro El Héroe de las mil caras, y es una oportunidad estupenda para analizar la estructura de Star Wars desde el punto de vista de El Periplo del Héroe. Ojo, en este caso solo me voy a centrar en la película de George Lucas, pero vais a ver que, a medida que describa los pasos o etapas, muchas de las películas de aventuras que conocemos tienen el mismo esquema. 

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    Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

    La Guerra de las Galaxias no solo supuso un avance en la forma de hacer las películas, un pelotazo en cuestión de efectos especiales visuales y de sonido, sino que supuso la aplicación práctica de lo que se conoce como El Periplo del Héroe o Monomito, término acuñado por el antropólogo y mitólogo Joseph Campbell en su libro El Héroe de las mil caras, de 1949.  En él, Campbell describe, tras analizar muchos relatos épicos de todo el mundo, que los héroes de numerosos mitos de tiempos y regiones dispares comparten las mismas estructuras y desarrollos fundamentales. Tras el enorme éxito comercial de La Guerra de las Galaxias (recordemos que fue la iniciadora de los blockbusters, y con ella la carrera en busca de las grandes recaudaciones en taquilla), su estructura se utilizó en diferentes producciones hasta la fecha. La forma de contar la historia fue el gran triunfo de La Guerra de las Galaxias, y supuso un antes y un después dentro de la industria.

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    George Lucas se documentaba para el guion de La Guerra de las Galaxias con cuentos clásicos, ya que quería hacer una historia basada en el folklore épico del estilo de El Rey Arturo, Beowulf o Robin Hood, sin darse cuenta que todas esas historias compartían la misma estructura. Inevitablemente, La Guerra de las Galaxias se convirtió en el mayor exponente del Monomito, cumpliendo la casi totalidad de las etapas que describe Joseph Campbell en su libro. Incluso George Lucas cedió en 1988 su rancho Skywalker a Campbell y el periodista Bill Moyers para una entrevista que publicó la PBS llamada The Power of the Myth. Podéis ver diferentes videos de la entrevista, junto con otros que explica las diferentes etapas del Monomito en el canal de Youtube de Joseph Campbell’s Foundation. 

    El Periplo del Héroe

    00001Joseph Campbell, tras analizar diferentes cuentos, llegó a la conclusión de que en el monomito, el héroe arranca siempre desde su mundo ordinario y anodino. Éste recibe una llamada para penetrar en otro mundo, desconocido y lleno de acontecimientos mágicos y extraños para él. Tras aceptar la llamada, debe enfrentarse a pruebas o algún tipo de entrenamiento, solo o acompañado, por el que recibirá un gran regalo, don o poder. Después, el héroe decidirá qué hacer con ese don, es decir, volver a su mundo ordinario y mejorarlo, o quedárselo y emprender otros viajes, en los que siempre se enfrentará a nuevos problemas. Seguro que en este momento os vienen a la cabeza películas como Matrix, Willow, Doctor Extraño, Harry Potter, El Señor de los Anillos o El Reino de los Cielos.

    Y es que, un aspecto fundamental de El Periplo del Héroe es la aparición de un mentor, normalmente un anciano poseedor de un gran conocimiento o un gran poder, o como describe Campbell, un mago o tutor sobrenatural, quien presentará al héroe talismanes o artefactos que le ayudarán en su camino. Como sin duda estaréis pensando, este tutor acaba sacrificándose en pos del bien del héroe. 

    Etapas

    Campbell describe 17 etapas en el camino del héroe que normalmente comparten todos los relatos épicos que analizó en su estudio, aunque no necesariamente cada relato cumpla con todos los pasos. Teniendo en mente la película de George Lucas, voy a analizar todos los pasos, pero os hago un spoiler en forma de adelanto: La Guerra de las Galaxias cumple con 15 de los 17 pasos. De manera habitual, los 17 pasos del héroe se agrupan en 3 secciones diferentes: Salida, Iniciación y Retorno. Vamos a ver cada uno de ellos. 

    La Salida

    La primera etapa que nos encontramos es La llamada de la aventura. Al héroe le llega una información que hace las veces de llamada a un mundo desconocido. Ya os podéis imaginar a Luke viendo el holograma proyectado por R2D2 de Leia pidiendo la ayuda de Obi Wan Kenobi. Su mundo aburrido está a punto de desmoronarse.

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    Le sigue normalmente un Rechazo de la llamada, en la que el héroe se niega en un principio a responder a esa llamada por miedo, inseguridad o falta de valor. Luke siente que está apegado al tío Owen Lars, y que jamás podrá abandonar la granja de Tatooine.

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    Cuando el héroe está decidido a emprender la aventura (en el caso de Luke forzado por la muerte de sus tíos), recibe la Ayuda sobrenatural, que será el siguiente paso en el periplo. Se trata de la aparición de un mentor, guía o ayudante mágico, Obi Wan Kenobi, quien además le explica el funcionamiento mágico del mundo desconocido (la explicación de qué es la Fuerza). Y no solo eso, sino que le presentará al héroe un artefacto o talismán sobrenatural que le servirá para avanzar en su viaje. Exacto, el sable láser de Anakin Skywalker, su padre.

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    Una vez recibe la ayuda sobrenatural, llega el momento de Cruzar el primer umbral, momento en que el héroe abandona su mundo aburrido y anodino y se adentra en lo desconocido. A todos nos viene la imagen del Halcón Milenario saliendo del puerto espacial de Mos Eisley. Además, esta etapa confluye con el compañero de aventura, que sacará en un momento determinado de apuros al héroe, que no es otro que Han Solo y su primer oficial Chewbacca. Fuera de Star Wars, el ejemplo más claro de esta etapa la podemos encontrar en Samsagaz Gamyi en La Comunidad del Anillo, quien directamente dice: «Esto es lo más lejos que he estado de La Comarca». Frodo Bolsón y él se disponen a entrar en el mundo mágico y desconocido.

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    Para finalizar la sección de la salida, nos queda el paso que Campbell llama El vientre de la ballena, que representa la separación del héroe y de su mundo conocido, y que le somete a una metamorfosis. En el caso de Luke se trata su primer contacto con la Fuerza, cuando Obi Wan le comienza a instruir en la Fuerza. Su instrucción en la magia del mundo desconocido ha comenzado.

    La Iniciación

    Y justo de eso se trata el momento en que Obi Wan le entrega el sable láser, el comienzo de las Diferentes pruebas que todo héroe tiene que superar en su periplo. En muchas de ellas fracasará, aunque finalmente las pasará. Si nos acordamos, Luke comienza su instrucción en la Fuerza a bordo del Halcón, y tras unos intentos fallidos con el dron de entrenamiento, consigue bloquear 3 disparos láser.

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    Uno de los pasos más llamativos es el que Campbell denomina El encuentro con la Diosa, que por supuesto, se trata de la Princesa Leia, por la que el héroe siente un amor verdadero y profundo. Aunque luego la saga discurriría por senderos diferentes, no nos engañemos, todos pensábamos al ver La Guerra de las Galaxias que el héroe se quedaría con la Princesa, aunque esta princesa era algo diferente a las clásicas desvalidas y deseosas de encontrar un príncipe azul.

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    En este momento nos encontramos con el primero de los pasos que La Guerra de las Galaxias no cumple, que no es otro que la tentación en forma de la mujer, metáfora de las tentaciones físicas y materiales de la vida, y que pueden llevarlo a apartarse o abandonar su misión.

    En la siguiente etapa, la Expiación del padre, puede ser la más ambigua que nos encontremos en La Guerra de las Galaxias. El héroe debe enfrentarse y ser iniciado ante aquello que ostenta el máximo poder en su vida, que en muchos mitos e historias es el padre. Aunque si ponemos la mente en toda la saga, lógicamente pensamos a Darth Vader y en la misión de Luke de salvarle del Lado Oscuro. Pero si pensamos solo en la película original, puede considerarse aquí la necesidad de Luke de seguir los pasos de su padre, al comenzar su entrenamiento en la Fuerza. Se trata del punto central de la historia, ya que todos los pasos anteriores conducen a este momento.

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    Y justo después, Campbell da paso a la Apoteosis, que la describe como cuando alguien muere para vivir en espíritu. Si, nos ha descrito con pelos y señales el sacrificio de Obi Wan Kenobi en su enfrentamiento con Darth Vader. “El círculo se ha cerrado”.

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    Con el siguiente paso, el héroe logra el objetivo de la misión, aquello por lo que se ha esforzado. Se trata de El don final, y es que todos los pasos anteriores sirven para para preparar al héroe para este paso, para algo trascendente, como es la destrucción de la Estrella de la Muerte.

    El Regreso

    Quizás en este segmento Lucas no profundiza tanto en el periplo del héroe, quizás porque ya tenía en mente sus continuaciones y el arco argumental que tendría la saga. Aun así, podemos ver analogías en los pasos que Campbell describe.

    El primero es la Negativa a regresar, cuando el héroe, una vez completado su periplo, se niega a regresar sin entregar el don adquirido. Este no se cumple en La Guerra de las Galaxias, pero si se cumple el siguiente, el Vuelo mágico, en el que el héroe tiene que escapar con su don. Aquí todos nos imaginamos a Luke escapando de la Estrella de la Muerte a contrarreloj, ya con el conocimiento de la Fuerza.

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    Y si además, contamos con la ayuda de su amigo que ha conocido en su viaje, Han Solo, completamos el paso de El rescate exterior, ya que para Campbell, el héroe necesita guías y salvadores de gran poder que le conduzcan de vuelta a la vida cotidiana, más aún si este está en problemas. Por supuesto, la aparición del Halcón Milenario a última hora salvando a Luke de la persecución de Darth Vader.

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    Tras escapar gracias a la ayuda de sus amigos el héroe regresará, Cruzando el umbral del retorno, para conservar la sabiduría adquirida en su búsqueda y compartirla con el resto del mundo. Si miramos el desarrollo posterior de la película, Luke se entrena para conocer más el mundo de la Fuerza y así poder ser más valioso a la Rebelión en su lucha contra el Imperio.

    Los dos últimos pasos del periplo del héroe son El maestro de los dos mundos, o lo que es lo mismo, el logro de un equilibrio entre lo material y espiritual, entre el comienzo del dominio de la Fuerza y el mundo exterior; y La libertad de vivir, el último paso en el camino, que consiste en que el éxito logrado por el héroe le conduce a vivir sin miedo, sin temor a la muerte y sin miedo al futuro incierto. Y qué mejor escena liberadora existe en el cine que la entrega de medallas de La Guerra de las Galaxias, con la melodía de John Williams. Hay esperanza.

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    Aunque este análisis está pensado solo para la película original de La Guerra de las Galaxias, si tenemos en cuenta toda la saga original, los pasos se cumplen con igual precisión. Y si hacemos el análisis con las infames precuelas, nos encontramos de nuevo con el periplo del héroe, en este caso protagonizado por el padre de Luke Skywalker en su camino a convertirse en Darth Vader. Sin duda alguna, George Lucas estuvo muy influenciado por los cuentos clásicos, por los relatos épicos y por el folklore, pero lo estuvo más por Joseph Campbell y su Periplo del héroe descrito en El Héroe de las mil caras.

    Por cierto, en breve haré la crítica de Star Wars Los Últimos Jedis. Os aviso de una cosa, no me ha gustado nada de nada. Y os diré por qué.

    Y si habéis llegado hasta aquí, ¡la Fuerza es poderosa en vosotros!

  • Rogue One: Una historia de Star Wars. La vuelta a la infancia (SIN SPOILERS)

    nullPor fin ha llegado a nuestras pantallas el primer spinoff del universo Star Wars, Rogue One: Una historia de Star Wars. Se trata del primero de los tres planificados, sin duda una de las películas más esperadas por todos los fanáticos de la saga galáctica, entre los que me incluyo, puesto que podía suponer un aire fresco dentro de la historia, un camino diferente a lo que ya conocemos y adoramos, así como la posibilidad de explorar otros derroteros dentro del rico universo que George Lucas nos regaló. La cinta, dirigida por Gareth Edwards (no voy a entrar en la polémica de los reshoots de Tony Gilroy), mantiene sus señas de identidad vistas en Monsters y Godzilla, estilo que le va como anillo al dedo a una película más bien bélica, con muchos tonos grises y oscura en su planteamiento como en su ejecución, colores ocres y apagados, y con sensación y olor a… derrota. A pesar de que el punto de partida era esperanzador, Rogue One no cumple con la expectativa de abrir senderos diferentes a la trama original (como buen spinoff que se precie), sino que enlaza directamente con La Guerra de las Galaxias, aunque los focos se centren en otros personajes.  Y a pesar de no lograr eso, el resultado final es memorable, a pesar de sus problemas, pero que deja Esperanza.

    Rogue One hace referencia al código del grupo que consigue los planos de la primera Estrella de la Muerte, encabezado por Jyn Erso (una muy buena Felicity Jones), hija del ingeniero que construye el arma definitiva del Imperio, Galen Erso (Mads Mikkelsen), quien introduce una trampa como venganza por su separación familiar por parte del Director Krennic (Ben Mendelsohn). Junto a ella, un capitán de la Rebelión, Cassian Andor (un buen Diego Luna) y su robot reprogramado K2-SO (buena liberación cómica), personaje el primero obligado a cumplir órdenes a veces en contra de sus creencias, en algún caso cruzando líneas rojas morales con sus actos. En el trayecto, se juntarán con un piloto imperial renegado (Riz Ahmed, un poco perdido en la película) enviado por Galen y una pareja de fanáticos de La Fuerza y protectores de cristales de Kyber (el material con el que se hacen los sable láser) llamados Chirrut Îmwe (un espectacular Donnie Yen) y Baze Malbus (Wen Jiang), con los que se cruzarán en la ciudad de Jedah, santuario de los Jedis. Por supuesto, no podemos olvidar que Darth Vader hará aparición en la cinta un par de veces, pero uno de los momentos es memorable. Y un par de personajes más, rescatados gracias al CGI (uno con más éxito que el otro) y que harán las delicias de todos los aficionados a Star Wars.

    Rogue One tiene varios problemas importantes, todos ellos de guión, obra de Tony Gilroy (Michael Clayton) y Chris Weitz (Cenicienta). El primero y fundamental es que, salvo Jyn Erso y Cassian Andor, el resto de los protagonistas del equipo no tienen ningún tipo de desarrollo, con lo que cuesta empatizar y formar lazos emocionales con ellos. No hay ninguna subtrama, ni siquiera con el personaje de Forest Whitaker, quien podría haber dado más juego y que al final roza el ridículo mayúsculo (cerca del que produjo Jar Jar Binks). Es una pena que todo sea tan plano, ya que el impacto emocional hubiese sido mayor.

    El segundo problema es que la estructura sigue siendo la misma que ya hemos visto en La Guerra de las Galaxias, El Retorno del Jedi, La Amenaza Fantasma y El Despertar de la Fuerza. Presentación de personajes, drama familiar (otra vez paterno-filial), aparición de mentor (Un muy desafortunado Forest Whitaker, lo peor de la película con mucha diferencia. Un sinsentido), reunión con otros personajes, demostración de poder de los malos, reunión para decidir los pasos a seguir con disensiones, y finalmente, enfrentamiento final en tres planos diferentes: espacio, tierra y centrado en los héroes dentro de una estructura. Poca imaginación, inventiva y poco riesgo, cuando precisamente una de las cosas que te podía permitir el spinoff era eso, innovar y hacer lo que quisiesen, sin atenerse a las reglas no escritas de la saga.

    Y el tercero, es un problema que ya tenia El Despertar de la Fuerza, y son los constantes homenajes a la primera entrega de la saga. De verdad, no es necesario, en serio. Ya nos conocemos todos los personajes, ya hemos cubierto el efecto nostalgia con El Despertar de la Fuerza, no hace falta más. Incluso, aunque esto lo pongo como algo bueno, se ha utilizado en la batalla espacial final metraje original con los planos de los pilotos de los B-Wing y algunos de los X-Wing (incluso matan a Rojo Cinco, para que luego Luke tome su lugar). Pero es que estos homenajes, excesivos ya, forman también mucha parte de los diálogos y situaciones. Es más, parece que diferentes frases de La Guerra de las Galaxias conforman todas ellas el guión de la película.

    Y es una pena, porque esos fallos importantes hacen que los dos primeros actos de Rogue One sean normalitos y, hasta cierto punto, aburridos, a pesar de tener acción, localizaciones diferentes y desaprovechadas, como la ciudad santuario de Jedah, de la que apenas se presenta y casi es un “pasaba por aquí”.

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    Hasta que llegamos al planeta Scarif, donde se desarrolla el tercer y último acto de la película, y todo cambia. Lo nuevo se mezcla con lo clásico (ese líder rojo sacado de la peli original), esas maquetas de los destructores imperiales chocando, la claridad de los efectos especiales comedidos, al servicio de la historia, el hermano gemelo de Ackbar, la incursión militar, todo. Esa escaramuza final, el final inevitable del que todo el grupo es consciente, la redención, la esperanza y la emoción invaden con toda la fuerza de la magia de La Guerra de las Galaxias. Te golpea emocionalmente tan fuerte que notas la perturbación en la Fuerza, e irremediablemente te conduce a un final tan memorable, tan espectacular, tan emocionante que cualquier aficionado a La Guerra de las Galaxias no podrá evitar soltar una o todas las lágrimas del mundo. En ese momento te das cuenta de que todos los problemas que antes relataba y que veía desde el punto de vista crítico, desaparecían y me transformaba de nuevo en ese niño que soñaba cada vez que veía cualquier entrega de Star Wars.

    Reconozco los errores y los fallos de Rogue One: Una historia de Star Wars, que son varios e importantes, sobre todo en tema de guión a la hora de desarrollar los personajes. Sin embargo, se trata de una muy buena película dentro del universo de Star Wars, para mí la tercera en el TOP3 (por detrás de El Imperio Contraataca y La Guerra de las Galaxias) y empatada con Spaceballs, todo gracias a ese final ya convertido en mítico, emocionante y memorable, hace que nos reunamos de nuevo con lo más clásico de la saga. La parte final podría tranquilamente sustituir a La Venganza de los Sith y nuestras vidas en los últimos años hubiese sido mucho mejor. La lineas difusas de los buenos quedan perfectamente retratadas, la desesperacion de verlo todo perdido, de no encontrar esperanza, con momentos oscuros de personajes que asumen sus responsabilidades y que, al final, cuando todo está perdido, encuentran la redención necesaria para Una Nueva Esperanza.

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    Gracias por convertirme en niño de nuevo.

    https://youtu.be/dNku5uv-5Jo

    SOY UNO CON LA FUERZA, Y LA FUERZA ESTÁ CONMIGO