Categoría: Noticias

  • Will Smith vs. el fútbol americano

    Este próximo viernes 12 de febrero se estrena en España La verdad duele (Concussion), la nueva película protagonizada por Will Smith y escrita y dirigida por Peter Landesman (Parkland). La cinta, basada en hechos reales, nos cuenta la historia del Dr. Bennet Omalu, un neuropatólogo forense que descubrió el síndrome post conmoción cerebral, que causó tanto daño a muchos jugadores de fútbol americano y que provocó los suicidios de antiguas estrellas de la liga NFL afectadas por el síndrome, como Dave Duerson y Junior Seau.

    La película, basada en un artículo de Jeanne Marie Laskas para la revista GQ, nos cuenta la situacion que se produce a raiz de la muerte de un querido ex-jugador de los Pittsburgh Steelers, Mike Webster “Iron Mike”, que acaba en la mesa de Omalu, muerto con tan solo 50 años y cuyo último año de vida estuvo plagado de demencia e ideas suicidas. En ese momento, comienza a preguntase porqué un atleta de alto nivel y sano experimenta un deterioro mental tan rápido. Lo que descubre es impactante: el cerebro de Webster se encuentra destrozado, lo que Omalu acaba relacionando con los repetidos golpes en la cabeza que el jugador recibió durante su carrera deportiva. Tras escribir un artículo para un periódico médico relatando la enfermedad que acaba de descubrir y causante de la muerte de Webster, afirma que otros jugadores sufren o sufrirán la llamada ETC (encefalopatía traumática crónica). Lejos de agradecerle el descubrimiento, la NFL (National Football League) le le declarará la guerra.

    Concussion (título original de la película, que traducido literalmente es contusion, un hurra por quien dobla los títulos de las pelis)viene precedida por cierta controversia sobre si los sus realizadores han eliminado escenas o dulcificado algunas otras bajo la presión de la NFL, que desde un principio se oponía a la realización de la película ya que no deja muy bien a la liga de fútbol americana. En la película se representa bastante bien, aunque de manera dramatizada marca Hollywood, todo lo que pasó el Dr. Omalu tras revelar el bombazo de su descubrimiento, las presiones de los peces gordos de la NFL que intentan desacreditarlo, que intentan callarle la boca de cualquier manera, pues su crónica en la revista médica supuso un duro golpe para una de las corporaciones más poderosas de Estados Unidos, como lo es la NFL.

    La historia avanza con un buen ritmo,Peter Landesman condigue momentos de tensión en abundancia, pero sobre todo destaca el tema del poder y la corrupción de la NFL. Si uno cree que la NFL no es capaz de hacer que el IRS, el FBI y las autoridades de inmigración actúen de su parte contra el Dr. Omalu es que es muy inocente. Esto es lo que se ve a lo largo de la película, como la organizadora de la liga de fútbol muestra su lado más oscuro y convierte el descubrimiento del doctor en una guerra para guardar su secreto mejor guardado, el ETC. Todo esto convierte a la película en una cinta que con cada minuto que pasa se hace más interesante, sobre todo para todos aquellos que no somos norteamericanos y que de fútbol americano no sabemos ni como se anotan puntos. Quizás sufre de un guión demasiado simplista y en momentos sermoneante, al que le habría sentado bien un poco más de edición. Pero también hay que admirarle por llevar una historia tan controvertida en los Estados unidos a la pantalla grande, y sobre todo, meterse con uno de los deportes de masas que más dinero mueve y genera.

    La Verdad Duele brilla, sobre todo, cuando se sumerge de lleno en la ciencia del trabajo de Omalu y al narrar todos los pasos de su descubrimiento, asi como su posterior lucha contra la NFL, para demostrarle a la gente que él está en lo cierto, y para demostrar que la enfermedad que ha descubierto está matando a los jugadores de fútbol americano, con el visto bueno de la NFL. Por otro lado, la cinta no logra la brillantez en la carga personal que esta lucha le supuso. Esta es sin lugar a dudas una parte necesaria de la historia, pero se centra más de lo necesario en estas partes, distrayendo al público para buscar el drama fácil e intentar exprimir alguna lágrima a la audiencia (y quizá ganarse a algún votante de la Academia). Aunque le dota a la película una capa de emoción y drama personal, le cuesta a La Verdad Duele preciosos momentos, sobre todo en la segunda mitad de la cinta. Y es que mucho mérito de encontrar ese drama personal es de Will Smith (SOy Leyenda, Yo Robot, Independence Day), quien domina a la perfección el acento nigeriano de Omalu de una forma convincente y llamativa, y te hace creer en la timidez social de su personaje, por ejemplo, en el momento en que sale a bailar con la que se convertirá en su esposa. Alec Baldwin (La Caza del Octubre Rojo, Blue Jasmine), por otro lado, es eficaz, aunque su acento acaba siendo un poco desigual, si se ve en versión original (como debe ser!), y Gugu Mbatha-Raw (El Destino de Júpiter), ofrece una actuación emocionante pero termina cargando con más frases duras y sacadas de un libros de poesía de las necesarias. Pero es su personaje la que le señala una verdad a Omalu de la que este todavía no se había dado cuenta: el fútbol americano, le dice ella, es un juego hermoso. De hecho, en EEUU se entiende así y tiene su encanto, pero también tiene un lado oscuro e inquietante que muchos se han sentido reacios a reconocer, y esta es una simple razón por la cual La Verdad Duele es una película que hay que ver.

    Al final, La Verdad Duele logra con éxito contar la historia del Doctor Bennet Omalu, advierte de los peligros de las conmociones cerebrales en el fútbol americano (y cualquier deporte de contacto), y muestra el poder de la NFL y su disposición a sacrificar la vida de los jugadores a cambio del mantenimiento de su dominio cultural. La Verdad Duele no va a destruir la empresa del fútbol americano en Estados Unidos; debería dañar la credibilidad de la NFL y llevar a todos a comprender los peligros inherentes en este deporte americano y de entretenimiento en el que la violencia es un elemento esencial.

    La Verdad Duele llega a España el 12 de febrero con un Will Smith que brilla en una película que la NFL probablemente no quiera que veas.

     

  • Estrenos Sincriterion de la semana (Del 12 al 18 de febrero)

    Muchos estrenos e importantes nos llegan esta semana a nuestras pantallas. Desde un médico en contra de la NFL hasta la ciudad de animales parlanchines de Disney, sin olvidarnos del gran Zoolander y su mirada acero azul. Repasamos los estrenos Sincriterion de la semana:

    Comenzamos con La Verdad Duele (Peter Landesman), curiosa traducción del original Concussion (en inglés, contusión, que se ve que era poco comercial), la nueva película de Will Smith, en la que interpreta al Dr. Bennet Omalu, un neuropatólogo forense que descubrió el síndrome post conmoción cerebral, que causó tanto daño a muchos jugadores de fútbol americano y que provocó los suicidios de antiguas estrellas de la liga NFL afectadas por el síndrome, como Dave Duerson y Junior Seau. La lucha de David (Dr. Omalu) contra Goliat (NFL) en la gran pantalla, y de la que tenéis aquí la crítica de nuestra compi Violeta.

    El siguiente estreno es Zootrópolis, la nueva apuesta de Disney tras el pelotazo de Frozen (la princesa Elsa es lesbiana y algun dia escribiré mi teoría que lo demuestra) y que tiene toda la pinta de ser una de las importantes de la casa de Mickey Mouse. En Zootopia, un mundo en el que no existen los humanos, vive Nick Wilde (Jason Bateman), un zorro acusado de un delito que no ha cometido. Alguien desconocido quiere verle a él y la teniente Judy Hops (Ginnifer Goodwin), una coneja, entre rejas. Los animales, víctimas de una conspiración encubierta, unirán sus fuerzas para tratar de destapar al culpable que les está haciendo la vida imposible. Nuestra crítica de Zootrópolis aquí.

    Y dejo para el final a un mito de la gran pantalla. Vuelve Zoolander, con una nueva entrega llamada Zoolander No. 2. Ben Stiller dirige e interpreta la comedia sobre los modelos Derek (Ben Stiller) y Hansel (Owen Wilson) diez años después de conocerse entre las pasarelas y las sesiones de fotos. Los dos han sido olvidados, ya no significan nada, razón por la que se ven obligados a reinventarse. En esta nueva aventura en busca de la fama y el éxito que tuvieron, viajarán hasta Europa para enfrentarse a los nuevos celebrities que están en lo más alto. Acompañan a Derek y Hansel Penélope Cruz, Will Ferrell (brutal Mugatu) y Kristen Wiig, y junto a la mirada acero azul y el humor surrealista, los cameos ya típicos de la saga, que esta vez incluye a Justin Bieber, Valentino, Tommy Hilfiger o Kim Kardashian. La semana que viene, crítica.

    https://youtu.be/c6srF4nZdSc

    Y ya sabéis, ¡ir al cine insensatos!

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  • Zootrópolis. Dibujitos de los buenos para adultos. Y niños, claro…

    Esta semana está llena de estrenos, y entre ellos Zootrópolis, lo nuevo de Disney y una satisfactoria parodia de las “buddy movies”. La película, dirigida por Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush (Big Hero 6), supone un cambio en la cadena de animación en cuanto a ambientación se refiere: un mundo alternativo en el que los humanos no existen y los animales viven y trabajan de forma civilizada en uno de los escenarios más coloridos y bonitos que se han visto en la animación de los últimos años, o al menos, los animales de Disney vuelven a hablar. Zootrópolis es una ciudad poblada por todo tipo de mamíferos y dividida en sectores según el hábitat de cada animal y su tamaño, como una ciudad en miniatura para los ratones o tiendas de helados gigantes para elefantes. Una ciudad muy parecida a las nuestras, pero poblada por animales que tienen sus propias celebrities, coches y tecnología. Lejos de esta ciudad vive nuestra protagonista, Judy Hopps (Ginnifer Goodwin), una coneja que no le vale vivir del campo, sino que tiene el sueño de ser policía en la gran ciudad, trabajo que normalmente lo gana los animales más grandes y fuertes. Un día, cuando desaparece una nutria, se ve envuelta en un oscuro y retorcido caso acompañada por un zorro llamado Nick (Jason Bateman) que habla demasiado rápido y hace de los engaños su día a día. Esto le permite a Judy la oportunidad perfecta para demostrar su valentía y fuerza y hacer ver al Capitán Bogo (Idris Elba), que ella puede hacer perfectamente el trabajo de un león o de un rinoceronte.

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    Judy Hopp, una coneja que sueña con arreglar el mundo, ha sido una alegría de personaje, siempre tan risueña y tan determinada a la hora de demostrar que su tamaño, a la hora de perseguir a los malos, no importa absolutamente nada y hace ver que la inteligencia, la astucia y la determinación son la llave para el éxito. Por otro lado tenemos a Nick Wilde, un zorro que vive de los chanchullos y que tiene una boca muy grande, que se ve inmerso en el caso de la nutria desparecida por el miedo a que Judy lo denuncia por no pagar los impuestos. Poco a poco la pareja va dejando atrás sus diferencias y lo digo en serio, forman uno de los mejores dúos de pantalla que he visto, con muchísima química. Otros personajes memorables son el Capitán Bogo, doblado por el actor Idris Elba, que es el típico personaje demasiado “macho” que en el fondo es un trozo de pan; el oficial Clawhauser (Nate Torrence), un adorable guepardo enamorado de la estrella pop del momento Gazelle (Shakira), y que es demasiado bueno para este mundo. También tenemos a J. K. Simmons prestando la voz al alcalde de Zootrópolis, un león que quiere mantener su posición como sea, y la cinta también tiene a su propia versión, esta vez “cuqui”, de Vito Corleone (El Padrino).

    La película viene de la mano del productor Clark Spencer y del director Rich Moore, ambos conocidos por producir y dirigir ¡Rompe, Ralph! Y se ha notado en Zootrópolis su gran manejo a la hora de crear exóticos escenarios en el mundo de la animación. Mientras que en la otra película traían los videojuegos a la vida real, en Zootrópolis convierten una ciudad, con sus diferentes distritos y divertidos personajes, en una joya, que hace que se convierta en un personaje más de la película. Cada detalle está muy bien cuidado, desde el clima característico de cada zona hasta puertas de diferentes tamaños en los edificios, trenes para los diferentes tamaños entre los mamíferos y la forma en la que se mueve cada animal. El trabajo que hay tras la película de animación ha merecido la pena, pues es un gusto verla desde el principio hasta el final, pasando por los diferentes escenarios por los que nuestra coneja y nuestro zorro viven su aventura.

    La maravillosa animación y los personajes bien definidos no son las únicas cosas increíbles de la película, sino que también podemos encontrar un diseño de producción precioso y un ritmo de película rápido y entretenido, gracias un guión inteligente, muy divertido, ingenioso, mucho menos pretencioso y que no intenta meternos con calzador ideas extremadamente moralistas. Pero sí que se aprecia la moraleja de toda esta historia, que no es el centro de la historia, pero que sin ella probablemente los personajes no habrían llegado al final: dejar de lado los prejuicios y el sexo de una persona para descubrir su verdadera fuerza valor. En este caso, en Zootrópolis, los zorros son la escoria de la ciudad, de los que no se fía nadie, pero cuando Nick, el zorro protagonista, demuestra ser algo más que un chanchullero, la mente de los demás mamíferos empieza a cambiar, al igual que con Judy, que hace ver que su tamaño y sexo no limitan su fuerza e inteligencia. Otra de las cosas maravillosas de la cinta son sus guiños a la cultura pop y a grandes éxitos cinematográficos, así como cierta parodia hacia películas Disney anteriores, como Enredados o Big Hero 6. Algunos de estas referencias que te harán partirte de risa son a series tan conocidas como Breaking Bad y a escenas tan míticas como el “vienes aquí sin avisar el día de la boda de mi hija” de El Padrino, en esta ocasión con Don Bruto Mascarpone, una versión muy especial de Vito Corleone. También tenemos a los perezosos como agentes de tráfico, puntazo para que los adultos se rian, es decir, humor pensado para adultos. Con Zootrópolis queda demostrado que la animación hoy en día ofrece guiones e historias más redondos que muchas de las películas hollywoodienses adultas.

    Si algo malo hay que sacar de Zootrópolis, es la canción de Shakira, que también pone voz a la cantante Gazelle, que no veo yo que encaje muy bien con el mundo que se ha creado en la cinta, quizá sea por su voz tan especial que no cuadra tampoco con el resto de la banda sonora, la cual hace muy bien el trabajo de acentuar las emociones en cada escena.

    Zootrópolis es una película de 10, tanto para adultos como para los más pequeños. Se trata de una historia divertida y entrañable que te emocionará incluso más que cualquier otro dramón que tanto gusta en Hollywood.

  • Tráiler final de Batman Vs. Superman

    Nos llega el trailer final de Batman Vs. Superman, y llega con un nuevo póster de la versión Imax. Y la verdad, tiene buena pinta… Esta vez, si.

    https://youtu.be/sKujPpO5rg4

    Quizás tenga mejor pinta porque apenas sale Jesse Eisenberg, o porque se ve a Batman dando leches en condiciones, o porque no sale Doomsday. Pero ojo, todo es muy Zack Snyder, cámaras lentas, mucho CGI muy estilo Man of Steel pero muy oscuro.

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    Batman Vs. Superman está dirigida por Zack Snyder y protagonizada por Henry Cavill, Ben Affleck, Amy Adams, Laurence Fishburne, Jesse Eisenberg, Gal Gadot, Diane Lane, Jeremy Irons, Holly Hunter y Scoot McNairy. Y sin pistas de Jason Momoa. En cines el 25 de marzo.

  • Creed. La pasión se convierte en leyenda del cine

    El viernes pasado llegó a nuestras pantallas la película Creed (Ryan Coogler), que continúa la historia leyenda de Rocky Balboa, pero esta vez desde el punto de vista del hijo bastardo de Apollo Creed, Adonis Johnson, interpretado por Michael B. Jordan. La cinta viene precedida por muy buenas críticas y, sobre todo, por los elogios a Sylvester Stallone, ya que su vuelta a encarnar el papel de Rocky Balboa ha convencido a muchos, y es que no solo le ha llevado el Globo de Oro al mejor actor de reparto, sino que parece que es el máximo favorito para llevarse el Oscar al mejor actor de reparto. Sin duda, un gran reconocimiento por dejarnos disfrutar de un personaje como Rocky Balboa, todo corazón, todo esfuerzo, que se ha convertido en modelo a seguir, tanto en la ficción como en la realidad.

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    Adonis Johnson (Michael B. Jordan) no llegó a conocer a su padre, el campeón del mundo de los pesos pesados Apollo Creed, que falleció antes de que él naciera. Sin embargo, nadie puede negar que lleva el boxeo en la sangre, por lo que pone rumbo a Filadelfia, el lugar en el que se celebró el legendario combate entre su padre y Rocky Balboa (Sylvester Stallone). Una vez allí, Adonis busca a Rocky y le pide que sea su entrenador. A pesar de que este insiste en que ya ha dejado ese mundo para siempre, Rocky ve en Adonis la fuerza y determinación que tenía su enconado rival, y que terminó por convertirse en su mejor amigo. Finalmente, acepta entrenarle a pesar de estar librando su propio combate contra un rival más letal que cualquiera a los que se enfrentó en el cuadrilátero.

    Creed se convierte, desde el minuto uno, en un homenaje a las cuatro primeras películas de Rocky, dándole protagonismo a un personaje irremediablemente eclipsado por la larga sombra del Semental Italiano, que no es otro que Apollo Creed, interpretado por Carl Weathers en las primeras pelis, quien además es, reconocido por el mismísimo Rocky, el mejor boxeador de todos los tiempos. Sin duda, se le recuerda como es debido, ya no sólo por el personaje protagonista, con un Michael B. Jordan sublime en el papel de Adonis Johnson, sino por situaciones y personajes que aparecen durante la película (como su mujer, su mansión o los famosos calzones con la bandera americana). Sin embargo, que el que roba la funcion es Sylvester Stallone, quien adopta a Adonis para guiarle, que ve en él la pasión, la garra que le hizo en su momento campeón.

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    La historia, original del propio Ryan Coogler, retoma la saga en el punto lógico que debería, es decir, con el vástago de Apollo Creed y con el boxeo en la sangre, tras el experimento de Rocky Balboa con su hijo en el restaurante, que aunque buen epílogo, no tuvo mayor recorrido. Creed nos deja momentos míticos, a la altura de esos grandes momentos de la saga que todos tenemos en la mente. Y todos ellos nos dejan una sonrisa en la boca, nos deja pensando: esto es puro Rocky. Aunque tengo que decir que en la escena-homenaje de Adonis Creed corriendo, hay un par de momentos que rozan el ridi lanzando puños al aire, rodeados de motos de cross, en fin… Pero en líneas generales, la película rezuma Rocky por los cuatro costados.

    La dirección de Ryan Coogler es magnífica durante toda la película, no en vano Creed le ha valido fichar por Marvel para hacer Black Panther. Consigue mantener el tono «de barrio» de las dos primeras películas de Rocky, manteniendo el ritmo sin que decaiga, pero nos ofrece varias novedades narrativas sobresalientes, como el «roster» de los boxeadores que aparecen durante la película, como si de los carteles de boxeo se tratase. Pero la principal es la tan de moda (gracias a Cuarón e Iñárritu) falso plano secuencia. El primer combate de Adonis es un derroche técnico, con los dos asaltos que le dura el chulito del gimnasio, resueltos con un plano secuencia (con sus cortes enmascarados), muy del estilo del comienzo de Spectre, Gravity, Birdman o El Renacido. Se está poniendo muy de moda ahora, se ve que debe de haber una herramienta que la han comprado todos los estudios para hacerlo, para demérito del maestro de los planos secuencia Brian de Palma.

    Y dejo para el final la pareja de actores. Por un lado, Stallone retoma a un Rocky Balboa cansado, que ha perdido las ganas de luchar, pero que ve en Adonis el coraje que antaño tuvo y que le ayuda a retomar las ganas de luchar en la nueva pelea que la vida le propone. Y por otro lado, un Adonis Johnson Creed que busca en Rocky el padre que nunca conoció, que busca labrarse un camino en el mundo del boxeo sin ayudarse de su ilustre apellido, apoyado por el que fue el gran campeón que ve en él la fuerza que un dia tuvo. Una pareja que se necesita, cuya simbiosis es perfecta y necesaria para afrontar sus respectivas peleas. Muy justo y merecido es el Globo de Oro a Sylvester Stallone, al igual que será muy merecido el Oscar a mejor actor de reparto que seguramente se llevará el bueno de Sly. Sin embargo, creo que no se ha reconocido el trabajo que ha hecho Michael B. Jordan, espectacular en la parte física y exigente del papel, y que más de un buen puñetazo se habrá llevado en el rodaje. Creo que el gran fiasco de Cuatro Fantásticos le ha pasado factura a la hora de llevarse más mérito.

    En resumen, Creed es una de las sorpresas del año. Se trata de una película muy seria, sin grandes estridencias en lo que a guión y dirección se refiere (y eso siempre es algo bueno), que nos recuerda a la saga de Rocky, que mantiene su gran esencia de cine de barrio, de personajes terrenales, con corazón y que luchan movidos por la pasión en lo que hacen. Nos deja momentos para el recuerdo, gracias a la pareja formada por Stallone y Michael B. Jordan, en especial esa escena final que llega a emocionar. Lo peor, el boxeador en la vida real Tony Bellew no da la talla como actor, las peleas de boxeo siguen pareciendo demasiado coreografiadas, algún suceso de la película algo exagerado y que se avecina reboot en forma de continuaciones o trilogía, algo tan de moda en estos tiempos de carencia de ideas de Hollywood.

  • Estrenos Sincriterion de la semana (del 5 al 11 de febrero)

    Esta semana llega a nuestras pantallas dos estrenos Sincriterion muy esperados, precedidos por las nominaciones a los Oscars de cada uno de ellos. El primero es El Renacido, que posiblemente le de el Oscar a mejor actor a Leonardo DiCaprio. La segunda es Carol, cuya pareja protagonista competirá por la estatuilla en la categoría de mejor actriz y mejor actriz de reparto.

    El Renacido es la nueva película de Alejandro G. Iñárritu, que de la mano de Emmanuel Lubezki, su operador de cámara y director de fotografía, vuelve a la senda de las buenas críticas y de las nominaciones. En este caso, son 12 las nominaciones que El Renacido ha conseguido en esta edición… Claro, a todo… Y en todo es favorita. Parece, a dia de hoy, que nadie les va a quitar los premios a mejor película, mejor director y, sobre todo, a mejor actor para Leonardo DiCaprio, tras habérselo denegado en varias ocasiones, y a Tom Hardy como mejor actor de reparto, actor que cada vez tiene más peso (literal y figuradamente) en Hollywood. La historia nos sitúa en las profundidades de la América salvaje, donde el explorador Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) participa junto a su hijo mestizo Hawk en una expedición de tramperos que recolecta pieles. Glass resulta gravemente herido por el ataque de un oso y es abandonado a su suerte por un traicionero miembro de su equipo, John Fitzgerald (Tom Hardy). Con la fuerza de voluntad como su única arma, Glass deberá enfrentarse a un territorio hostil, a un invierno brutal y a la guerra constante entre las tribus de nativos americanos, en una búsqueda implacable para conseguir vengarse. Todo presentado con una calidad técnica pocas veces vista en el cine, y los ya famosos planos secuencia (falsetes), estilo Birdman, característicos de Iñarritu y Lubezki

    El segundo estreno importante de la semana es Carol, una historia romántica de carácter lésbico, basada en un libro de Patricia Highsmith, que narra la historia entre dos mujeres que se conocen fortuitamente en el Nueva York de los años 50. Therese Belivet (Rooney Mara) es una joven dependienta de una tienda de Manhattan que sueña con una vida mejor cuando un día conoce a Carol Aird (Cate Blanchett), una mujer elegante y sofisticada que se encuentra atrapada en un matrimonio infeliz. Entre ellas surge una conexión inmediata que irá haciéndose más intensa y profunda, cambiando la vida de ambas para siempre. La película viene precedida por la polémica de la no nominación al Oscar a mejor película ni al mejor director, Todd Haynes (Lejos del Cielo, Velvet Goldmine), ya que sí lo estuvieron en los Globos de Oro. Sin embargo, sus dos protagonistas sí lo están en las categorías de mejor actriz y mejor actriz de reparto que, si no lo remedian las Jennifer, Lawrence ni Jason Leigh, son muy favoritas.

    https://youtu.be/H4z7Px68ywk

    Y como siempre os digo… ¡Ir a los cines, insensatos!

  • Estrenos Sincriterion de la semana (Del 29 enero al 5 de febrero)

    De nuevo nos asomamos a las pantallas de cine para ver los estrenos que veremos durante la semana cinematográfica que entra. Estamos a un mes vista de la ceremonia de entrega de los Oscars, o lo que es lo mismo, de saber quienes son los mejores del año. Esta semana nos subiremos al ring con el descenciente de un gran boxeador de cine, nos pondrán la piel de gallina con pesadillas y el escándalo nos llegará de la mano del Boston Globe.

    Nuestro primer estreno es Creed: La Leyenda de Rocky (Ryan Coogler), quizás la gran sorpresa de la temporada cinematográfica, ya que casi nadie apostaba por ella como una de las mejores del año. Protagonizada por Michael B. Jordan, nos cuenta la historia de Adonis Johnson, hijo del mítico campeón del mundo de los pesos pesados Apollo Creed, que falleció antes de que él naciera y que lleva el boxeo en la sangre, por lo que pone rumbo a Filadelfia, el lugar en el que se celebró el legendario combate entre su padre y Rocky Balboa, a quien le pide que sea su entrenador. Sylvester Stallone no solo se mete de nuevo en la piel del boxeador italiano, sino que con el Globo de Oro al mejor actor secundario, se convierte en favorito para repetir en los Oscars. En breve crítica Sincriterion.

    La segunda es Pesadillas, la nueva comedia protagonizada por Jack Black, dirigida por Rob Letterman (Monstruos contra Alienígenas y Los Viajes de Gulliver) y basado en el libro de R.L. Stine, Pesadillas. El adolescente Zach Cooper (Dylan Minnette) se muda sin muchas ganas con su familia desde Nueva York al pequeño pueblo de Greendale. Allí conoce a su vecina Hannah (Odeya Rush), cuyo padre es RL Stine (Jack Black), autor del bestseller de la serie «Pesadillas». Pero Zach descubre que Stine tiene un secreto: las criaturas de sus historias son reales, y las mantiene encerradas en sus libros. Efectos especiales, humor y vehiculo de lucimiento de Jack Black. Como curiosidad, el director de fotografía es el español Javier Aguirresarrobe.

    Y el tercer estreno en cuestión es una de las favoritas a los premios Oscars del próximo 28 de febrero. Con seis nominaciones, incluido a mejor película y mejor director, nos llega Spotlight, película dirigida por Thomas McCarthy, que nos cuenta la historia del equipo de reporteros del Boston Globe que destapó los escándalos de pederastia cometidos durante décadas por curas de Massachussets, y como la publicación de estos hechos, que la archidiócesis de Boston intentó ocultar, sacudió a la Iglesia Católica como institución. Con un reparto coral encabezado por los nominados a mejor actor y actriz secundarios Mark Ruffalo y Rachel McAdams, junto a Michael Keaton, Billy Crudup, Liev Schreiber, John Slattery y Stanley Tucci. En breve crítica Sincriterion y ¡ganazas de verla!

    Y como siempre os digo. ¡Ir a los cines, insensatos!

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  • Podcast de El Baúl de Kubrick

    Os dejo con el podcast de El Baúl de Kubrick, en la emisora CVB Radio, donde hablamos de noticias y estrenos, pasando por efemérides del cine. Analizamos Spotlight, la película de Thomas McCarthy, una de las grandes favoritas para los Oscars, y nos centramos en el retorno de Expediente X. En el mundo del anime, la polémica surgida con Vértigo Films y la distribución de El Cuento de la Princesa Kaguya centra la atención del experto Alvaro López de Generación Ghibli.

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    José Carmona, Edu Bonafonte, Miguel Sancho, Alex Trujillo y Andrea Ordoñez

     

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    Y Andrea pensando en Harry Potter
  • ¿A qué huele aquí? A dinero, eso es a lo que huele. La Gran Apuesta

    “¿A qué huele aquí? A dinero, eso es a lo que huele”.  Esta es la mejor frase que define a la perfección a La Gran Apuesta, dirigida por Adam McKay y protagonizada por Christian Bale, Ryan Gosling, Steve Carell y Brad Pitt, que se estrena en España este viernes 22 de enero. Y llega con fuerza a nuestras pantallas tras ocho nominaciones a los Oscars que trae consigo, incluyendo mejor director (Adam McKay), mejor película, mejor actor de reparto (Christian Bale), mejor montaje y mejor guión adaptado.

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    Basada en la historia real y en el Bestseller de Michael Lewis (Un sueño posible, Moneyball) y dirigida por Adam Mckay (AnchormanHermanos por pelotas) nos cuenta la historia de cuatro personas fuera del sistema que descubren que los grandes bancos, los medios de comunicación y el gobierno se niegan a reconocer el colapso de la economía. Ambientada durante los dos años anteriores a la crisis del 2008 en Estados Unidos, nos presenta los motivos por los que se produjo la crisis del 2008, la caída del mercado inmobiliario podría causar el colapso de los bonos de hipoteca de alto riesgo y la crisis de Lehman Brothers y como la crisis los golpea a ellos también. La terminología es a la vez seca y mareante y las maquinaciones de los protagonistas increíblemente complejas. La tésis principal de la película, adaptada de la novela al cine por Adam McKay y Charles Randolph, es que a medida que los bancos se convertían en la parte más importante de la industria de los Estados Unidos, los banqueros creaban herramientas financieras cuya principal función era hacer a los ricos más ricos y que les jodieran a los demás, lo que acabó desembocando en la crisis financiera del 2008. Se podría decir que un buen título alternativo para la cinta podría ser “American Horror Story”.

    La verdad es que La Gran Apuesta es entretenida, atractiva, agresiva en los temas que trata, interesante y curiosa. La cinta entrelaza tres historias separadas, pero con algo en común: en la primera encontramos a Michael Burry (Christian Bale), un médico con unas habilidades sociales muy limitadas a quien su gran manejo con los números y las finanzas le permiten realizar la gran mayoría de los fondos de cobertura de la Costa Oeste. Después de encontrar unos datos “aterradores” mientras revisa obsesivamente un gran número de bonos hipotecarios, Burry inventa una idea bastante radical: “apostar” en contra el mercado inmobiliario. Para ello tene que convencer a los bancos para crear un nuevo instrumento financiero, una especie de póliza de seguro de finanza. Si Burry está en lo cierto y el mercado se derrumba, ganará mucho dinero, pero si el mercado se mantiene a flote Burry estará obligado a pagar cierta cantidad de dinero por mes. Por otro lado tenemos al contradictorio personaje de Steve Carell, Mark Baum, un hombre amargado que odia su trabajo pero que le ofrece… felicidad, y al que le llega una parte del “olor del dinero”, lo que atrae al personaje de Ryan Gosling y le hace participar en esa apuesta contra el Estado. Por otro lado tenemos el equipo de Ben Rickert (Brad Pitt), antiguo empresario que abandonó el juego de las finanzas asqueado con el sistema,  que hace de maestro de dos iniciados en este mundo.

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    Sin duda alguna, el reparto coral formado por Carell, Gosling, Pitt y Bale es la «GRan Apuesta» de la película, pero sobre todo la actuación de Christian Bale (nominado al Oscar por su papel en la película) es la que sobresale de todas. A Ryan Gosling se le ha visto estupendo (y actuando también) en un papel en el que encaja a la perfección. Steve Carell, hace honor a su trayectoria y es el que imprime más humor ha traído a la película con su personalidad tan fatalista y amargada, pero a la vez irónica y complaciente. Y, por último, Brad Pitt, que sí, que me ha gustado, pero… meh, para mí no ha llamado la atención tanto como los demás.

    La adaptación del guión, potente e ingenioso, sobre todo por la excelente combinación de humor y drama, es uno de los puntos sobresalientes de la película. Sobre todo por la trayectoria cómica de Adam McKay, responsable de Anchorman o de AntMan. Aunque a mi particularmente no me hace gracia, me esperaba un humor más simple o sin gracia para los que no somos estadounidenses, como a veces ocurre en muchas películas del género. El guión de La Gran Apuesta te saca unas cuantas carcajadas y da que pensar, esa es su gran virtud. Para ayudar a desarrollar la historia y explicar algunos términos que pueden resulta confusos o desconocidos para la gente que no se maneja en el mundo de las finanzas, McKay rompe la cuarta pared y utiliza al personaje de Gosling como narrador y a estrellas invitadas en “intermedios”,

    como Margot Robbie (El lobo de Wall Street), y Selena Gómez, para explicar términos del campo de las finanzas al público como “hipotecas subprime” o que es un CDO. Esta herramienta explicativa sí que funciona para hacer entender la terminología a gente que, como yo, se pierde en este mundo de las finanzas, pero por otro lado interfiere con la narrativa de la película y corta el rollo, haciéndote perder el hilo argumental.

    Como resultado, gran parte de La Gran Apuesta queda como una lección de finanzas que, aun siendo confusa, consigue que acabes pillándole el hilo y te hace aprender algunas cosas. Además combina muy bien el arte cinematográfico, a su manera, y hechos irrefutables para explicarse. El intento de Adam McKay de abarcar un tema tan amplio es admirable y las actuaciones, como ya he mencionado, es muy sobresalientes, pero algo malo tiene que tener (aparte de los cortes de las estrellas invitadas), y es la ajetreada ejecución del director, acentuada por un montaje frenético y clips de la cultura pop del momento (apoyado en la música de la banda sonora), que hacen que a veces te recuerde todo un poco a un capítulo de The Office. Demasiada información de golpe y de manera confusa, provocada por demasiados cortes innecesarios que fragmentan la historia.

    La Gran Apuesta es una buena película gracias al ingenio y el humor del guión, acentuado por las magníficas actuaciones de todo su elenco, lo que la convierten en una de las favoritas para la gala de los Oscars, el próximo 29 de febrero.

  • La delicada elegancia de Einar y Gerda en La Chica Danesa

    El pasado viernes llegó a las salas de cine la nueva película de Tom Hooper (El Discurso del Rey, Los Miserables), La Chica Danesa, protagonizada por el oscarizado Eddie Redmayne (La Teoria del Todo), y Alicia Vikander (EX Machina), ambos nominados al Oscar de este año por sus papeles en esta película. La cinta nos presenta el primer caso de transexualidad (en este caso, un hombre que se convierte en una mujer), ambientada a principios del siglo XX en Copenhague, Dinamarca. La historia entrelaza la vida de dos personas: Einar (Eddie Redmayne), que lleva a cabo el cambio de sexo, y su esposa, Gerda (Alicia Vickander), que pintaba modelos para revistas. En la película les conocemos casados, enamorados y viviendo juntos, formamos parte de su relación.

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    La historia esta pintada en tonos de empatía, siendo los protagonistas artistas, y es una pintura lo que dispara la atracción gravitacional de Einar hacia lo femenino, cuando una modelo de Gerda falla y esta le pide a su marido que pose para ella. La película está llena de planos artísticos para evocar el mundo en que el matrimonio vive y para dejar bien claro que es el arte el causante de la verdadera sexualidad de Einar: se pone un vestido, medias y zapatos para esto, y su esposa desencadena involuntariamente la transformación de su marido. Einar solo podia concentrarse en la seda cubriendo su piel, como si se tratara de un vendaje. Sí, eso fue lo que sintió la primera vez: la seda era tan fina y ligera que se sentía como una gasa sobre su cuerpo. Incluso la vergüenza de estar de pie delante de su mujer vestido con ropas de mujer dejó de importarle, ya que esta estaba intensamente concentrada en pintarle. Einar estaba empezando a entrar en un mundo de sueños donde el vestido de la modelo podría pertenecer a cualquiera, incluso a él. Este es el momento en el que se inicia la transformación de Einar en Lilly. Nadie toca un pincel ni mira a una pieza del mobiliario que aparezca en la película sin saber de que color es. Es un mundo sensual y elegante el que evoca esta película, que se puede apreciar en el apartamento de Einar y Gerda en Copenhague, en su breve estancia a París y las visitas médicas de Einar, además del vestuario.

    Tom Hooper, conocido por dirigir El Discurso del Rey y Los Miserables, ha sabido llevar esta historia al cine de una forma muy elegante y clara, siendo la transexualidad o la comunidad LGBT, un tema que, incluso hoy en día, sigue incomodando a muchas personas. Probablemente sea la escenografía, que no se queda corta cuando todo lo que aparece en pantalla sugiere elegancia, delicadeza, tranquilidad; El vestuario, a cargo del español Paco Delgado (nominado al Oscar por su trabajo en la película), y el maquillaje, que hace posible que la transformación del personaje de Eddie Redmayne en Lilly sea creíble. A todo esto le acompaña una bonita banda sonora compuesta por Alexandre Desplat, ganador del Oscar a la mejor banda sonora por su trabajo en El Gran Hotel Budapest.

    Eddie Redmayne me ha sorprendido mucho, sobre todo en los momentos de ruptura emocional, cuando su personaje se da cuenta de que tiene que dejar ir a Einar y abrirle la puerta a Lilly. Aqui ofrece una de esas actuaciones graduales que impresionan y que le ha valido una nominación a los Globos de Oro y otra para los Oscars. El año pasado ganó ambos premios por su interpretación de Stephen Hawking en La Teoría del Todo, y este año será más que un digno contrincante en las galas. Pero el arma secreta de la cinta es sin duda alguna Alicia Vikander, que ha sido bendecida con un papel que no cuadra con las típicas banalidades de los papeles secundarios de esposas. De hecho, en un punto llega a ser tan principal como el personaje de Redmayne. La actriz sueca se desliza en la película después de un muy ocupado 2015, en el que se ha balanceado entre papeles principales como en EX Machina y Testament of Youth, y con papeles secundarios como su trabajo en Operación U. N. C. L. E, he incluso hizo un cameo en Burnt. Pero en La Chica Danesa está mejor que nunca, llena de energía e intensidad y otra digna candidata a conseguir el Oscar. Y, por su puesto, la química entre los dos protagonistas es indudable, las actuaciones de ambos actores se siente como tales, transmiten a la perfección las emociones de la cinta, lo que sus respectivos personajes sienten o piensan y el dilema de Einar y la batalla interna de Gerda.

    El ritmo de la película es Bueno ya que no se hace pesada en ningún momento, es una historia que yo, personalmente, he disfrutado intensamente y, pese a las dos horas que dura, cuando han aparecido los créditos finales me he quedado con ganas de más y sin ganas de dejar la historia de Einar/Lilly y Gerda. Una cinta que merece las buenas críticas y quizá un segundo Oscar para Eddie RedmayneEs una película delicada y elegante sobre la búsqueda del protagonista de su verdadero “yo” cuando vive encerrado en un cuerpo que no siente como suyo, que no es más que una cáscara externa que no refleja su interior; En definitiva, cuando un hombre tiene cuerpo de hombre pero no el espíritu. Esta película trata, también, sobre todo lo que hace un matrimonio y cómo de lejos puede llegar una mujer para ayudar a su marido, sabiendo que probablemente lo pierda en el proceso. 

    La Chica Danesa es una historia llena de ternura, amor y sacrificio. Una historia de amor incondicional de una esposa por su marido, los diferentes tonos y sombras que pueden pintar una vida y lo que hacemos y llegaremos hacer para intentar encontrar la felicidad.