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  • Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar. Naufragio por hastío

    nullLa saga Piratas del Caribe se ha convertido en una de las franquicias más rentables y más importantes para Disney. Tras un fiasco de crítica con En Mareas Misteriosas (que no de taquilla, ya que superó los 1.000 millones de dólares de recaudación mundial), la saga vuelve de la mano de dos directores noruegos (de nombres impronunciables) y responsables de la entretenida Kon-Tiki, pero también de la nefasta Bandidas (se llaman Joachim Rønning y Espen Sandberg, que he tenido que mirar en Google). Se trata de Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar, la quinta entrega de la saga sobre una atraccion de Disneyworld, y cuenta en sus filas con Jack Sparrow, haciendo de Jack Sparrow, en la película de Jack Sparrow, a quien le acompañan otros que no son Jack Sparrow. Y Geoffrey Rush pone el talento.

    A los susodichos noruegos les han metido en un marrón importante, que no es otro que relanzar la saga después del pinchazo infumable de la cuarta entrega, dirigida por Rob Marshall, que no es un cualquiera (Chicago, Memorias de una Geisha, Nine) y con el que Disney había firmado un contrato de varias pelis (Into The Woods y es el responsable de la secuela de Mary Poppins). Y viendo el marrón, aseguraron que harían una película con menor presupuesto para CGI y con la idea de retomar las aventuras clásicas de las que hace gala, en mayor o menor medida, las tres primeras entregas. Nada más lejos de la realidad.

    En esta quinta entrega de Piratas del Caribe, el capitán Jack Sparrow se enfrentará a un grupo de piratas-fantasma comandados por una de sus viejas némesis, el terrorífico capitán Salazar, recién escapado del Triángulo de la Muerte. La única posibilidad de Sparrow para salir con vida es encontrar el legendario Tridente de Poseidón, un poderoso artefacto que le da a su poseedor el control de los mares y la eliminación de sus maldiciones.

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    Y claro, no se puede hablar de Piratas del Caribe sin el Capitán Jack Sparrow, quien desde la tercera entrega (la mejor después de la primera, e incluso mucho mejor película en cuanto a producción) ya es el protagonista absoluto, para lo bueno y para lo malo. Johnny Depp solo tiene que ponerse el disfraz de pirata y le sale automáticamente, da igual que las escenas sean infantiles, el humor sea básico y tonto. Y encima, ahora ya le vemos hasta de joven, y es que Disney tiene que amortizar lo que ha pagado por la herramienta de rejuvenecer a actores. Repite Barbossa, para mi lo mejor de la saga por encima de Sparrow, no solo gracias a la superioridad interpretativa de Geoffrey Rush, sino por el buen trato de los guionistas. Menos en esta entrega, maltratado vilmente, y además, apaleado y lo que es peor, olvidado.

    El truco está ahora en buscar los secundarios adecuados en torno a Depp, y que hagan olvidad a Orlando Bloom y Keira Knightley. Primero fueron Penélope Cruz, Sam Claflin y la chica de nombre largo que ni voy a hacer la intención de buscarlo los que se dieron el lechón en En Mareas Misteriosas. Ahora han apostado por la desconocida Kaya Scodelario, quien tiene el papel más ridículo de toda la saga, una estudiante de astronomía confundida por bruja que se pasa toda la peli corriendo y hablando de su padre; y Brenton Thwaites, a quien ya pudimos ver en la lamentable Dioses de Egipto y que da vida a Henry Turner, hijo de Will Turner. Y al final, todo para nada, porque La Venganza de Salazar recupera a Orlando y Keira. En fin, una pérdida de tiempo.

    La inclusión más interesante y que hace que la película se sostenga es la de Javier Bardem, quien da vida a Salazar, y dota a la película de calidad actoral, tensión, interés y monopoliza el presupuesto del CGI, aunque no me caiga bien el tipo. Pero también tiene algún que otro momento embarazoso, debido a los clichés típicos del cine de Hollywood, como la obsesión con los españoles y los toreros (le llaman El Matador) y los temitas con los fumadores, ya que Salazar tiene problemas importantes de respiración (e imagino que de halitosis tambien), tose mucho y siempre anda rodeado de ceniza (ay si Humphrey Bogart levantase la cabeza).

    La Venganza de Salazar tiene los gags más simples, infantiloides y simples de toda la saga, y es que las aventuras de Jack Sparrow ya no dan para más. Las escenas de acción, además de estar rodadas en una oscuridad impropia de una gran producción de Hollywood, adolecen de espectacularidad y distan de estar bien rodadas. El guión no funciona y es atropellado, tanto en diálogos como en situaciones, y se olvida de los juegos de palabras que han hecho única a la saga (por cierto, en inglés la película se traduciría como Los Muertos No Cuentan Cuentos). Y destaco en especial la escena del tío de Jack Sparrow, que me resultó ridícula e incomprensible, por no venir a cuento. Viendo los créditos, leí que se trataba de Paul McCartney, y entonces comprendí que Disney es tan buenísima, que le gusta tanto los Rolling como los Beattles.

    Y es que, salvo para Johnny Depp y su representante, la saga está agotada y Disney tiene que pensar en dar otro giro a esta franquicia (bueno, y a otras), si quiere continuar con la gallina de los huevos de oro. O eso, o que paren ya, pero todavía tiene público que va a verla el mismo dia del estreno como un acontecimiento. A esos, suerte.

    En fin… Que me puedo extender en detalles para llegar siempre a la misma conclusión: Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar es un rollo patatero.

  • El Fundador: McDonalds es América (Fuck yeah!)

    nullEl pasado 10 de marzo se estrenó en las pantallas de nuestro país, de la mano de Diamond Films, la película El Fundador, la verdadera historia de cómo Ray Kroc (Michael Keaton) conoció en 1950 a los hermanos Mac y Dick McDonald, quienes llevaban una hamburguesería en San Bernardino, al sur de California. Impresionado por la velocidad de su sistema de cocina, Kroc visualizó el potencial de la franquicia y hábilmente se fue posicionando para crear el que es, a día de hoy, el conocido y multimillonario imperio de comida rápida e icono del capitalismo americano: McDonalds.

    Dirigida por John Lee Hancock, responsable de películas como El Alamo, The Blind Side y Al Encuentro de Mr.Banks, cuenta con Michael Keaton como Ray Kroc, y es el que sostiene toda la película, al igual que sucede en toda la filmografía del director y también guionista. Sandra Bullock en The Blind Side, Tom Hanks como Walt Disney en Mr. Banks o Billy Bob Thorton como Davy Croquett en El Álamo, son siempre sus bazas. Grandes actores para dar vida a grandes personajes con una historia que contar. La cinta tiene un ritmo pausado, con predominancia de los personajes por encima de la historia, algunos saltos en la narración pero con momentos brillantes de narrativa y montaje (la escena de la explicación de cómo dominaron los hermanos McDonalds el sistema Speedee es genial) y conflictos familiares en mayor o menor medida.

    Sin duda estamos ante una película sostenida por las interpretaciones, en este caso en la de Michael Keaton, que cumple sobradamente a pesar de sus tics maniáticos (como mover la cabeza muy rápido a un lado y demás). Transmite ambición, confianza en sus posibilidades y convicción en sus ideas, en ser ambicioso, a pesar de que eso le cueste sus relaciones matrimoniales o de amistades. Incluyo la sobriedad de Nick Offerman (Parks and Recreations), quien le añade su toque humorístico a Dick McDonalds, con alguna de sus miradas míticas ya de gamberro. Quizás, en el debe de la película, podemos hablar de la falta de desarrollo del personaje de Laura Dern como primera esposa de Ray Kroc, un conflicto provocado por el conformismo de ella ante la ambición desmedida y la tenacidad por triunfar de él. Se queda a medio contar esa relación, así como el papel de Patrick Wilson, fugaz en pantalla y que podría haber dado mucho más de si en el triángulo que forma con su mujer, Linda Cardellini y el propio Ray Kroc (quien a la postre, se queda con la chica).

    Aun con esos trompicones en la narrativa de la película, esos saltos en la historia en los que de repente las cosas suceden sin más, el film consigue su objetivo, que no es otro que hacernos dudar de Ray Kroc, un hombre despiadado y sin escrúpulos en lo que a negocios se refiere, capaz de apropiarse de una marca comercial, sin miramientos con los verdaderos creadores de McDonalds, pero admirable en su tesón y en su confianza en que la idea que tiene es rompedora, si se desarrolla bajo sus parámetros y su visión.

    Pero de lo que la película habla es sobre el capitalismo, desde el punto de vista de una de sus marcas más reconocidas. Como dice Ray Kroc en la película, McDonalds es America (fuck yeah!), y en cada pueblo existe la Iglesia, con la cruz como símbolo, un juzgado, con la bandera norteamericana como símbolo, y un McDonalds, con los arcos dorados como símbolo. La ambición desmedida de una persona que se apodera de la idea de otro, la mejora y logra construir un imperio. Pero con la falta de escrúpulos para poder mantener esa ambición, y que hace no cumplir con su palabra, entre otras cosas. Y todo con un toque irónico muy interesante en el guión de Robert Siegel (El Luchador) empezando por el título, y pasando por el exacerbado patriotismo americano de la hamburguesa como producto típico americano, cuyos pilares son la Iglesia, la Justicia y el McDonalds. Pero como dicen en la película, Ray Kroc no es el fundador de McDonalds, pero McDonalds no sería lo que es hoy sin Ray Kroc. Y esa es la ironía.

  • Life (Vida): La Vida sigue igual en el espacio (SPOILERS aunque debería pelártela)

    Esta review contiene spoilers… Aunque, como digo en el título, te la debería pelar, porque la peli es previsible a más no poder… Eso y que gastarte 10€ para verla jode mucho… En fin… Avisad@ quedas!

    Life_Vida_Cartel_Teaser (1).jpgEl pasado viernes se estrenó en nuestras pantallas la nueva película de Columbia y Skydance llamada Life (Vida), un thriller de terror ambientado en el espacio. La cinta está dirigida por Daniel Espinosa (no, no es español… Es sueco de origen chileno, ahí queda eso), responsable de El Niño 44 y El Invitado, y cuenta con un elenco importante, encabezado por Rebecca Ferguson (Misión Imposible: Es Nación Secreta), Jake Gyllenhaal (SouthPaw) y Ryan Reynolds (Deadpool). Life nos cuenta la historia un equipo de científicos en una misión a bordo de la Estación Espacial Internacional encargados de estudiar una forma de vida recuperada del planeta Marte. Estos consiguen hacer evolucionar rápidamente a Calvin (nombre por el que le conocen) y que ahora amenaza a la tripulación y a toda forma de vida en la Tierra.

    Life se puede resumir de la siguiente manera: Metes en una batidora una parte de Gravity (movimientos de cámara siguiendo los ejes gravitatorios), cuarto y mitad de Sunshine (repite el japo, Hiroyuki Sanada, un crack desaprovechado aqui, y es inevitable la comparación), y todo lo que quieras de Alien. Bates muy fuerte, muy fuerte, muy fuerte, le añades una frase con términos biológicos que nadie va a entender, y tienes Life. Las similitudes, tanto en ambiente, claustrofobia y demás, con la cinta magna del mejor Ridley Scott es más que evidente. Pero en este caso, la aproximación que le quieren dar al tema pretende ser más científica, en busca así de la diferenciación con la historia del xenomorfo. Y ahí es donde cuelan al personaje del biólogo de la misión, encargado de soltar la frase que nadie entiende, llena de términos científicos, y objetivo cumplido… Y claro, después la palma. Y ahí se acaba la aproximación científica-biológica de la película y comienza el slasher que siempre quiso ser, siguiendo las pautas del género. Sustos, aprendizaje y emboscadas, trucos de montaje, música que te avisa de cuando aparece el bichito y que genere tensión y demás artificios que hemos visto en miles de películas.

    Y tales son los clichés, que hasta el Ryan Reynolds repite el papel de Deadpool, de graciosillo-listillo-chulillo, pero en el espacio y sin máscara. Claro, qué es lo que suele pasar con el secundario gracioso de las pelis de terror? Exacto, a los 25 minutos se acabó Ryan Reynolds, y debo de reconocer que es un alivio. En cuanto a Gyllenhaal, se pasa toda la peli sin saber muy bien por qué está ahí, sobre todo en una primera hora en la que no hace nada, simplemente pasa por allí. Y de Rebecca Ferguson, inexpresiva total, nada que ver con el papel que la catapultó en Misión Imposible: Es Nación Secreta (En esa por lo menos tuerce algo el hocico). En fin, que parece más una película para terminar contratos y todos tan contentos.

    Del desarrollo, pues poco se puede contar, más allá de ser típico de los slasher. Y el final es previsible, ya que no solo te engaña visualmente en la última parte de la peli, si no que te lleva toda la película avisando de lo que va a pasar. Por salvar algo de la película, destaco el comienzo trepidante y la buena factura de la misma, en especial el primer plano (la Estación Espacial Internacional) de muy bella factura. Pero claro, es que al final es una película que has visto miles de veces, que no te ofrece nada nuevo. Las expectativas (muy contenidas) que llevaba en la peli, estaban más fundadas en que se podía tratar de una precuela de la peli confirmada por Sony sobre Venom, pero no… No es asi. Y es una pena, porque asi al menos habría tenido algo de interés.

    Y si, he vuelto a escribir… Hell Fucking Yeah bitches!! Espero que dure!!

  • Estrenos Sincriterion de la semana (Del 6 al 12 de enero)

    ¡FELIZ AÑO A TODOS! Por fin se fue el 2016 y entra el nuevo año, un 2017 que promete grandes estrenos (no como el tordo de 2016), aunque mucho sea en formato remake, secuela, precuela o reboot. A pesar de que es más que evidente la crisis de ideas por la que atraviesa Hollywood, puede ser un buen año para el cine. Y para comenzar esta primera semana de estrenos, nos llega una de las pelis más esperadas, y eso que acabamos de empezar. Se trata de Silencio, la nueva película de Martin Scorsese y de la que poco ha querido mostrar el director norteamericano. Junto a ella, llega Desierto, la segunda película de Jonás Cuarón, hermanísmo de Alfonso Cuarón, y que nos lleva a la frontera de Estados Unidos y México.

    Sin dar mucho a conocer y con tan solo un escueto trailer, Martin Scorsese (Uno de los Nuestros, Taxi Driver, Infiltrados) vuelve a las pantallas con Silencio, donde nos lleva a la segunda mitad del siglo XVII. Interpretada por Andrew Garfield (The Amazing SpiderMan, La Red Social) y Adam Driver (Star Wars: El Despertar de la Fuerza), nos cuenta la historia de dos jesuitas portugueses que viajan a Japón en busca de un misionero que, tras ser perseguido y torturado, ha renunciado a su fe, forzado por el choque cultural que se encuentra en tierras niponas. Basada en la novela de Shusaku Endo, el propio Scorsese se hace cargo del libreto, junto con Jay Cocks. Las grandes críticas la preceden, pero la semana que viene tendré preparada la mía.

    Y el otro estreno destacado de la semana es Desierto, la nueva película de Jonás Cuarón, guionista, mano derecha y hermano de Alfonso Cuarón (Gravity, Hijos de los Hombres, Harry Potter y el Prisionero de Azkabán). Moisés (Gael García Bernal), junto con otros indocumentados, está cruzando a pie un estrecho camino de la frontera entre México y Estados Unidos, buscando tener nuevas oportunidades del otro lado y reencontrarse con sus seres queridos. Este grupo es descubierto por Sam (Jeffrey Dean Morgan) un «vigilante» demente que disfruta eliminando a los inmigrantes. Ante la inclemencia del desierto, Moisés y Sam se enrolan en una persecución en la que sólo el más fuerte sobrevivirá.

    A comenzar bien el año, ¡en las salas de cine!

  • Rogue One: Una historia de Star Wars. La vuelta a la infancia (SIN SPOILERS)

    nullPor fin ha llegado a nuestras pantallas el primer spinoff del universo Star Wars, Rogue One: Una historia de Star Wars. Se trata del primero de los tres planificados, sin duda una de las películas más esperadas por todos los fanáticos de la saga galáctica, entre los que me incluyo, puesto que podía suponer un aire fresco dentro de la historia, un camino diferente a lo que ya conocemos y adoramos, así como la posibilidad de explorar otros derroteros dentro del rico universo que George Lucas nos regaló. La cinta, dirigida por Gareth Edwards (no voy a entrar en la polémica de los reshoots de Tony Gilroy), mantiene sus señas de identidad vistas en Monsters y Godzilla, estilo que le va como anillo al dedo a una película más bien bélica, con muchos tonos grises y oscura en su planteamiento como en su ejecución, colores ocres y apagados, y con sensación y olor a… derrota. A pesar de que el punto de partida era esperanzador, Rogue One no cumple con la expectativa de abrir senderos diferentes a la trama original (como buen spinoff que se precie), sino que enlaza directamente con La Guerra de las Galaxias, aunque los focos se centren en otros personajes.  Y a pesar de no lograr eso, el resultado final es memorable, a pesar de sus problemas, pero que deja Esperanza.

    Rogue One hace referencia al código del grupo que consigue los planos de la primera Estrella de la Muerte, encabezado por Jyn Erso (una muy buena Felicity Jones), hija del ingeniero que construye el arma definitiva del Imperio, Galen Erso (Mads Mikkelsen), quien introduce una trampa como venganza por su separación familiar por parte del Director Krennic (Ben Mendelsohn). Junto a ella, un capitán de la Rebelión, Cassian Andor (un buen Diego Luna) y su robot reprogramado K2-SO (buena liberación cómica), personaje el primero obligado a cumplir órdenes a veces en contra de sus creencias, en algún caso cruzando líneas rojas morales con sus actos. En el trayecto, se juntarán con un piloto imperial renegado (Riz Ahmed, un poco perdido en la película) enviado por Galen y una pareja de fanáticos de La Fuerza y protectores de cristales de Kyber (el material con el que se hacen los sable láser) llamados Chirrut Îmwe (un espectacular Donnie Yen) y Baze Malbus (Wen Jiang), con los que se cruzarán en la ciudad de Jedah, santuario de los Jedis. Por supuesto, no podemos olvidar que Darth Vader hará aparición en la cinta un par de veces, pero uno de los momentos es memorable. Y un par de personajes más, rescatados gracias al CGI (uno con más éxito que el otro) y que harán las delicias de todos los aficionados a Star Wars.

    Rogue One tiene varios problemas importantes, todos ellos de guión, obra de Tony Gilroy (Michael Clayton) y Chris Weitz (Cenicienta). El primero y fundamental es que, salvo Jyn Erso y Cassian Andor, el resto de los protagonistas del equipo no tienen ningún tipo de desarrollo, con lo que cuesta empatizar y formar lazos emocionales con ellos. No hay ninguna subtrama, ni siquiera con el personaje de Forest Whitaker, quien podría haber dado más juego y que al final roza el ridículo mayúsculo (cerca del que produjo Jar Jar Binks). Es una pena que todo sea tan plano, ya que el impacto emocional hubiese sido mayor.

    El segundo problema es que la estructura sigue siendo la misma que ya hemos visto en La Guerra de las Galaxias, El Retorno del Jedi, La Amenaza Fantasma y El Despertar de la Fuerza. Presentación de personajes, drama familiar (otra vez paterno-filial), aparición de mentor (Un muy desafortunado Forest Whitaker, lo peor de la película con mucha diferencia. Un sinsentido), reunión con otros personajes, demostración de poder de los malos, reunión para decidir los pasos a seguir con disensiones, y finalmente, enfrentamiento final en tres planos diferentes: espacio, tierra y centrado en los héroes dentro de una estructura. Poca imaginación, inventiva y poco riesgo, cuando precisamente una de las cosas que te podía permitir el spinoff era eso, innovar y hacer lo que quisiesen, sin atenerse a las reglas no escritas de la saga.

    Y el tercero, es un problema que ya tenia El Despertar de la Fuerza, y son los constantes homenajes a la primera entrega de la saga. De verdad, no es necesario, en serio. Ya nos conocemos todos los personajes, ya hemos cubierto el efecto nostalgia con El Despertar de la Fuerza, no hace falta más. Incluso, aunque esto lo pongo como algo bueno, se ha utilizado en la batalla espacial final metraje original con los planos de los pilotos de los B-Wing y algunos de los X-Wing (incluso matan a Rojo Cinco, para que luego Luke tome su lugar). Pero es que estos homenajes, excesivos ya, forman también mucha parte de los diálogos y situaciones. Es más, parece que diferentes frases de La Guerra de las Galaxias conforman todas ellas el guión de la película.

    Y es una pena, porque esos fallos importantes hacen que los dos primeros actos de Rogue One sean normalitos y, hasta cierto punto, aburridos, a pesar de tener acción, localizaciones diferentes y desaprovechadas, como la ciudad santuario de Jedah, de la que apenas se presenta y casi es un “pasaba por aquí”.

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    Hasta que llegamos al planeta Scarif, donde se desarrolla el tercer y último acto de la película, y todo cambia. Lo nuevo se mezcla con lo clásico (ese líder rojo sacado de la peli original), esas maquetas de los destructores imperiales chocando, la claridad de los efectos especiales comedidos, al servicio de la historia, el hermano gemelo de Ackbar, la incursión militar, todo. Esa escaramuza final, el final inevitable del que todo el grupo es consciente, la redención, la esperanza y la emoción invaden con toda la fuerza de la magia de La Guerra de las Galaxias. Te golpea emocionalmente tan fuerte que notas la perturbación en la Fuerza, e irremediablemente te conduce a un final tan memorable, tan espectacular, tan emocionante que cualquier aficionado a La Guerra de las Galaxias no podrá evitar soltar una o todas las lágrimas del mundo. En ese momento te das cuenta de que todos los problemas que antes relataba y que veía desde el punto de vista crítico, desaparecían y me transformaba de nuevo en ese niño que soñaba cada vez que veía cualquier entrega de Star Wars.

    Reconozco los errores y los fallos de Rogue One: Una historia de Star Wars, que son varios e importantes, sobre todo en tema de guión a la hora de desarrollar los personajes. Sin embargo, se trata de una muy buena película dentro del universo de Star Wars, para mí la tercera en el TOP3 (por detrás de El Imperio Contraataca y La Guerra de las Galaxias) y empatada con Spaceballs, todo gracias a ese final ya convertido en mítico, emocionante y memorable, hace que nos reunamos de nuevo con lo más clásico de la saga. La parte final podría tranquilamente sustituir a La Venganza de los Sith y nuestras vidas en los últimos años hubiese sido mucho mejor. La lineas difusas de los buenos quedan perfectamente retratadas, la desesperacion de verlo todo perdido, de no encontrar esperanza, con momentos oscuros de personajes que asumen sus responsabilidades y que, al final, cuando todo está perdido, encuentran la redención necesaria para Una Nueva Esperanza.

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    Gracias por convertirme en niño de nuevo.

    https://youtu.be/dNku5uv-5Jo

    SOY UNO CON LA FUERZA, Y LA FUERZA ESTÁ CONMIGO

     

  • Estrenos Sincriterion de la semana (Del 18 al 24 de noviembre)

    Este viernes tenemos la cartelera llena de ciencia ficción y fantasía, con dos de los estrenos más importantes de este año. El primer contacto contado por Denis Villeneuve y el primer spin off de la saga de Harry Potter irrumpen con fuerza, el primero por las excelentes críticas que está teniendo, y el segundo porque llenará las salas de fieles seguidores del mago más famoso de la historia (aunque yo no sea capaz de comprenderlo).

    El primer estreno destacado de este viernes es La Llegada, adaptación del relato corto llamado La Historia de tu Vida, del escritor Ted Chiang y ganador de los reconocidos premios de ciencia ficción Hugo y Nebula. Tras Prisioneros, Enemy y Sicario, el director canadiense se adentra en el mundo de la sci-fi más hardcore, antes de comenzar con el rodaje de la secuela de Blade Runner. Precedida de grandes críticas y mucha expectación desde el momento que se mostró el primer trailer, esperemos que cumpla con ellas. Cuando naves extraterrestres comienzan a llegar a la Tierra, los altos mandos militares contratan a una experta lingüista (Amy Adams) para intentar averiguar si los alienígenas vienen en son de paz o suponen una amenaza. Conforme la mujer aprende a comunicarse con los extraterrestres, comienza también a experimentar flashbacks extremadamente realistas que llegarán a ser la clave que dará significado a la verdadera razón y gran misterio de esta visita extraterrestre. Acompañan a Adams, Jeremy Renner, Forest Whitaker y Michael Stuhlbarg. Este finde, crítica.

    https://youtu.be/2UXDj9AIRCY

    El segundo estreno Sincriterion de la semana es la nueva peli basada en el mundo Harry Potter, mundo por cierto que nunca he logrado entender, y lo he intentado varias veces. Se trata de Animales Fantásticos y dónde Encontrarlos, el spin off que tiene lugar años antes de Harry Potter, y es que una vez agotada la gallina de los huevos de oro con el joven mago, había que seguir haciendo caja. Esta vez el elegido para esa tarea es Newt Scamander, en la piel de Eddie Redmayne, un mago encargado de escribir un libro acerca de las criaturas mágicas y fantásticas del mundo. Dirige David Yates, el responsable de la finalizacion de la saga de Harry Potter, y a Redmayne le acompañan Katherine Waterston, Dan Fogler, Alison Sudol, Colin Farrell,Carmen Ejogo, Samantha Morton, Ezra Miller, Ron Perlman, Johnny Depp y Jon Voight. Se espera que reviente la taquilla.

    Y termino con uno de los estrenos más destacados de hoy, y que seguramente solo esté en cartelera esta semana, ya que en USA se estrenó hace casi 8 meses. Se trata de Midnight Special, una cinta de ciencia ficción protagonizada por Michael Shannon, Joel Edgerton, Kirsten Dunst y Adam Driver. Dirigida por Jeff Nichols, responsable de Take Shelter y Mud, nos cuenta la historia de un hombre, Roy (Michael Shannon), y su hijo de 8 años Alton (Jaeden Lieberher), que son perseguidos por el gobierno cuando el niño desarrolla poderes especiales. La crítica habla maravillas de ella y recupera la esencia de la ciencia ficción más clásica. Esperemos que nos de tiempo a verla.

    ¡Recordad! ¡Ir al cine!

  • Sully: El héroe civil americano por Clint Eastwood

    587893El pasado viernes 4 de noviembre llegó a nuestras pantallas de cine la nueva cinta de Clint Eastwood, llamada Sully, con la que continúa la senda de homenajear a los héroes de Estados Unidos, tras El Francotirador. En esta ocasión el héroe es Chesley “Sully” Sullenberger, un piloto aéreo que en 2009, al poco de despegar, su avión se averió y logró realizar un aterrizaje forzoso del aparato en pleno río Hudson, en Nueva York, con 155 pasajeros a bordo, sin ninguna baja. Esta vez, estamos ante el héroe civil, humano, cercano y modelo para la sociedad norteamericana.

    Basada en un hecho real, Sully se trata, desde mi punto de vista, de una de las mejores películas de Clint Eastwood de los últimos años. Su estilo de dirección sobrio, que ya pudimos ver en películas como Million Dollar Baby, El Francotirador y, sobre todo, en Gran Torino, se ve aumentado (y mejorado) por la fotografía de la cinta, fría donde las haya, donde los grises abundan en todos los planos, trasladando el frío mes de enero en Nueva York. Además de la sobriedad, mantiene el mismo ritmo lento de las últimas películas de Eastwood, pero en esta ocasión, la estructura de la narración es maravillosa, intercalando fases del accidente con la evolución de la investigación tras el mismo. Sin duda, un gran montaje que mantiene el interés de una historia que sabes de antemano su final.

    Y es que la película gira en torno a la investigación de la FAA (Administración Federal de Aviación), quien intenta buscar el error humano en la decisión de aterrizar el avión en el río Hudson como la única opción viable, frente al éxito de todos los intentos que hacen en el simulador, con las mismas condiciones y que acaban con el avión sano y salvo en cualquier aeropuerto cercano a La Guardia (muy interesantes estas escenas, rodadas con pilotos reales, uno de ellos el mismísimo Sully). Mientras la opinión publica considera a Sully un héroe nacional, una esperanza en medio de malas noticias a los ojos de la sociedad americana, las dudas por la presión de la agencia gubernamental hacen tambalear la seguridad del piloto sobre la decisión que tomó, haciendo ver que el factor humano no se puede simular con una máquina. Y esa es la piedra angular del film, el ser humano y sus decisiones frente a la máquina, alabar el factor humano en lugar de la búsqueda del error humano. Alabar un héroe en lugar de hacerle caer y creer en los milagros.

    Y cumple el cometido de la película gracias a un sobrio Tom Hanks en la piel de Sullenberger, quien parece que se olvidó de sus dotes actorales en Inferno para sacarlas todas con Eastwood, por cierto, en su primera colaboración. Hanks ofrece una versión muy humana, recta, responsable y calmada del piloto, bien acompañado por Aaron Eckhart, que siempre cumple con nota en todos sus papeles (bueno, menos en el truño ese de Yo, Frankenstein). El resto del cast simplemente cumple, incluso son meros figurantes, ya que apenas hay historias personales entre el pasaje, solo tres subtramas apenas desarrolladas y sin importancia en la narración. Por su parte, la factura técnica de la película es muy alta. Las diferentes escenas de todo lo que sucede alrededor de los 208 segundos del vuelo son brutales, y es que muchas veces da la sensación de que son imágenes reales, tanto los sueños de Sully como los hechos reales.

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    En definitiva, Sully me parece la mejor película de Clint Eastwood desde Cartas desde Iwo Jima, con permiso de Gran Torino, y que mantiene las características ya típicas de su cine reciente: sobriedad, seriedad, rimo pausado y factura técnica impecable. Su estructura narrativa y su montaje aumentan el valor de la cinta hasta cotas muy altas, y Tom Hanks está acorde con la cinta, asimilando los conceptos de Eastwood, que proporciona una actuación seria, sin estridencias y muy convincente. Por ponerle algún pero, quizás la peli pedía alguna subtrama más elaborada en el pasaje o la tripulación, ya que en algún momento parecen simples personas que pasaban por allí.

    Muy recomendable

  • Doctor Strange: Más de lo mismo pero mucho mejor hecho

    nullEl pasado 28 de octubre se estrenó en nuestras pantallas la última producción de Marvel Studios, Doctor Strange, englobada dentro de la Fase 3 de Marvel, que se inició con Capitán América: Civil War. Dirigida por Scott Derrikson (Ultimatum a la Tierra, Sinister), se trata de la incursión en el mundo de la magia de Marvel, dejando a un lado los prototipos marvelitas en cuanto a súper poderes adquiridos de variadas maneras, plagados de acción en sus historias. Sin duda, un terreno novedoso para la compañía, que pretende abrir nuevas dimensiones para su universo cinematográfico, a la vez que añade una adquisición de categoría con Benedict Cumberbatch, quien llena la pantalla en cada plano de la película, no solo con su presencia sino con su voz. A pesar de la frescura de la propuesta (se trata de uno de los primeros personaje de Marvel, aunque han esperado hasta ahora para darle vida en la gran pantalla), la película no deja de ser la historia del héroe (súper o no) clásica: auge, caída, iniciación con maestro y redención. Eso si, está muy bien hecho.

    La vida del Dr. Stephen Strange cambia para siempre tras un accidente automovilístico que le deja muy malheridas sus manos. Cuando la medicina tradicional falla, se ve obligado a buscar esperanza y una cura en un lugar impensable: una comunidad aislada en Nepal llamada Kamar-Taj. Rápidamente descubre que éste no es sólo un centro de recuperación, sino también la primera línea de una batalla en contra de fuerzas oscuras y ocultas empeñadas en destruir nuestra realidad. En poco tiempo, Strange, armado con sus poderes mágicos recientemente adquiridos, se ve obligado a elegir entre volver a su antigua vida de riqueza y prestigio o dejarlo todo, para defender el mundo como el mago más poderoso del planeta. (FILMAFFINITY)

    Precedida de mucha expectación por ver al Doctor (Strange) en la gran pantalla, y por qué no decirlo, a Benedict Cumberbatch en el Universo Cinematográfico de Marvel tras dos fases de pelis marvelitas, nos encontramos con la cinta que prometían traería una bocanada de aire fresco a su universo cinematográfico. Y se queda a medias, puesto que aunque técnicamente es un derroche de diseño, producción (ha costado un pastizal), imaginación y efectos especiales, su estructura la hemos visto en innumerables ocasiones: héroe arrogante, caida en desgracia del héroe, instrucción por un maestro del que no se fía del todo, le abren el Ojo (de Aggamotto), enfrentamiento con la amenaza para la que se ha instruido, transformación en la esperanza y redención del héroe. No hay más, no hay sorpresa ni cabe la improvisación ni la novedad. Estructura clásica a tope y apuesta segura para no arriesgarse, a pesar de que pueda resultar tedioso. Sin embargo, son dos las cosas que hacen de Doctor Strange una película superior a la media: Benedict Cumberbatch y la factura técnica del cinta.

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    (DORMAMMU, HE VENIDO A NEGOCIAR…)

    El pasado 28 de octubre se estrenó en nuestras pantallas la última producción de Marvel Studios, Doctor Strange, englobada dentro de la Fase 3 de Marvel, que se inició con Capitán América: Civil War. Dirigida por Scott Derrikson (Ultimatum a la Tierra, Sinister), se trata de la incursión en el mundo de la magia de Marvel, dejando a un lado los prototipos marvelitas en cuanto a súper poderes adquiridos de variadas maneras, plagados de acción en sus historias. El primero de los grandes aspectos de la película es Benedict Cumberbatch, una adquisión tremenda para el Universo Cinematográfico de Marvel. Solo con su presencia, bueno y con su voz, logra llenar la pantalla y hace que el atuendo del Doctor (Strange) le vaya como anillo al dedo. El es La Película, y se hace difícil pensar que cualquier otro actor le pueda dar vida. Domina la cámara a su antojo, maneja el sentido del humor como nadie (con gestos, no con palabras) y su voz es hipnótica. Quizás, el resto del elenco se encuentren eclipsados por su presencia, ya que una de las mayores decepciones de Doctor Strange es Mads Mikkelsen, muy desaprovechado en esta ocasión, quien se encuentra un poco perdido quizás por la ligereza de su personaje. El resto, simplemente, cumple, como Chiwetel Ejiofor y Tilda Swinton, curiosa en su papel de El Anciano (no sé como la llamarán en la versión doblada), pero la que se lleva la palma de «yo pasaba por aquí y me encontré con esto» es Rachel McAdams, insulsa como ex novia del Doctor Stephen Strange. Y es que a mi esta chica nunca me ha dicho nada, ni me parece buena actriz. Una pena.

    (DORMAMMU, HE VENIDO A NEGOCIAR…)

    El pasado 28 de octubre se estrenó en nuestras pantallas la última producción de Marvel Studios, Doctor Strange, englobada dentro de la Fase 3 de Marvel, que se inició con Capitán América: Civil War. Dirigida por Scott Derrikson (Ultimatum a la Tierra, Sinister), se trata de la incursión en el mundo de la magia de Marvel, dejando a un lado los prototipos marvelitas en cuanto a súper poderes adquiridos de variadas maneras, plagados de acción en sus historias. El segundo gran aspecto de la película, si no el primero, es su factura técnica y visual espectacular, de las que pocas veces se ve en el cine. La creación de mundos fantásticos, dimensiones paralelas y magias, crea un ambiente de hechicería increíble, unas imágenes psicodélicas que Pink Floyd ya las quisiera para sus conciertos, junto con unos escenarios de una imaginación y un diseño desbordado, como toda la escena que se desarrolla en Londres, que hace que la escena en París de Origen (Christopher Nolan) sea un juego de niños. La producción es enorme, no en vano la cinta se dice que tiene un presupuesto de 160 millones de dólares, y nos lleva a Nepal, Hong Kong, Nueva York y Londres sin despeinarse. Sin duda se trata de la película de Marvel con la mejor factura hasta la fecha. Mención aparte merece la banda sonora de Michael Giacchino, la otra gran adquisición marvelita, cada vez más potente y con más peso en Hollywood, que logra crear una ambientación mágica, nunca mejor dicho, con su partitura. Espero que sea el encargado de sucesivas entregas, como la tercera de Avengers.

    (DORMAMMU, HE VENIDO A NEGOCIAR…)

    El pasado 28 de octubre se estrenó en nuestras pantallas la última producción de Marvel Studios, Doctor Strange, englobada dentro de la Fase 3 de Marvel, que se inició con Capitán América: Civil War. Dirigida por Scott Derrikson (Ultimatum a la Tierra, Sinister), se trata de la incursión en el mundo de la magia de Marvel, dejando a un lado los prototipos marvelitas en cuanto a súper poderes adquiridos de variadas maneras, plagados de acción en sus historias. ¿Es Doctor Strange la mejor película de Marvel hasta la fecha? Mi respuesta es un no categórico. Se trata de una buena propuesta, con un personaje carismático dentro de los amantes de Marvel, pero la escasa novedad en la historia y en el desarrollo del personaje, hace que veamos lo mismo que ya hemos visto con Iron Man, sin ir más lejos. A pesar de la gran factura técnica, su derroche visual y su sólido guión, que funciona bastante bien (incluida la resolución del time loop), su rígida y clásica estructura le hace que sea otra presentación más de héroe dentro de un universo que, aun necesitado de nuevos personajes, necesita más de novedades e ingenio para traer el esperado aire fresco.

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    Y por si tienes curiosidad, la mejor de Marvel para mi sigue siendo Capitán América: El Soldado de Invierno. Todavía insuperable en su universo.

    (DORMAMMU, HE VENIDO A NEGOCIAR…)

    https://youtu.be/hKorrGOZfBo

    P.D: Los que la hayan visto, entenderán la rallada de Dormammu, he venido a negociar…

  • Estrenos Sincriterion de la Semana (Del 4 al 10 de noviembre)

    Nuevo viernes, esta vez primer viernes de noviembre (pardiez! Se acercan las navidades!!) y como todos los viernes, nos llegan las novedades cinematográficas para la semana. En esta ocasión, nuestras pantallas reciben la nueva película de Clint Eastwood, asi como la secuela de la película que inició el subgénero de terror conocido como found footage: El Proyecto de la Bruja de Blair.

    Comenzamos con la nueva película de Clint Eastwood, que nos está acostumbrado a peli por año. Tras al estupenda El Francotirador, vuelve a las pantallas de cine con Sully, la historia del piloto que en 2009 aterrizó un avión en el río Hudson. Chesley “Sully” Sullenberger es un piloto comercial que en 2009 se convirtió en un héroe cuando, al poco de despegar, su avión se averió y el comandante logró realizar un aterrizaje forzoso del aparato en pleno río Hudson, en Nueva York, con 155 pasajeros a bordo. Tom Hanks interpreta al piloto, a quien le acompaña Aaron Eckhart, Laura Linney, Anna Gunn, Autumn Reeser y Sam Huntington. Ojo, está rodada con cámaras IMAX, con lo que se recomienda ir a salas con ese formato.

    27 años después, nos llega la secuela de El Proyecto de la Bruja de Blair, la película que inauguró un subgénero dentro del cine, el found footage, que consiste en contar una historia, normalmente de terror, a través de unas grabaciones caseras casualmente encontradas, que graban toda la acción en primera persona y que habitualmente están protagonizadas por caras desconocidas para enfatizar la sensación de realismo (Monstruoso, la saga de Paranormal Activity, etc). Unos estudiantes se adentran en los bosques Black Hills de Maryland para intentar descubrir qué pasó en la desaparición de la hermana de James, relacionada con la leyenda de la bruja de Blair. Pronto una pareja de lugareños se ofrece a ser sus guías en los bosques. Dirige Adam Wingard y curran James Allen McCune, Callie Hernandez y Corbin Reid.

    Animaos e ir al cine este finde, que va a llover!

  • Estrenos Sincriterion de la semana (Del 28 al 3 de noviembre)

    Hoy nos llegan los nuevos estrenos de la semana a nuestras pantallas, que se verán invadidas por la magia y el misticismo en el estreno más importante de todos, la nueva incorporación del Universo Cinematográfico de Marvel, el prometido aire fresco en el mundo de los superhéroes… Con todos ustedes, ¡Doctor Strange!

    Basado en el cómic de Stan Lee y Steve Ditko, nos llega la nueva incorporación de la Fase 3 del MCU, que comenzara con Captain América: Civil War, Doctor Strange, que sigue los pasos del neurocirujano Stephen Strange, quien tras un accidente de tráfico se ve obligado a retirarse. Es cuando comienza un viaje entre dimensiones para iniciarse en el mundo de la magia y el misticismo de la mano del Hechicero Supremo. Scott Derrickson (Ultimatum a la Tierra, Sinister), es el encargado de la dirección de la cinta, con su protagonista estrella Benedict Cumberbatch ya unido al selecto grupo de élite de los superhéroes marvelitas. Junto a él, Rachel McAdams, Tilda Swinton, Mads Mikkelsen y Chiwetel Ejiofor comenzarán la inmersión del mundo interdimensional de Marvel. Como siempre, parece que las primeras críticas la catalogan como la mejor película de Marvel hasta la fecha, como sucede con cada estreno de la compañía. La semana que viene, crítica.

    https://youtu.be/hKorrGOZfBo

    El siguiente estreno que nos llega es Trolls, la nueva cinta de animacion 3D de DreamWorks basada en los muñecos del mismo nombre. Se trata de un musical de animación, que cuenta entre sus voces a Justin Timberlake, Zooey Deschanel o Anna Kendrick y que seguro que hará las delicias de los más pequeños de la casa. Conocidos por sus pelos de colores, locos y mágicos, los Trolls son las criaturas más felices y alegres que irrumpen en el mundo de la canción. Pero su mundo de arco iris y cupcakes cambiará para siempre cuando su líder Poppy (Anna Kendrick) debe embarcarse en una misión de rescate que la llevará muy lejos del único mundo que siempre ha conocido.

    https://youtu.be/yUhkSMEOz1Y

    Y como todas las semanas, tenemos el estreno de película de mierdo miedo y sustos de turno. Esta vez es Ouija: El Origen del Mal quien hará saltar de las butacas a los más incautos y desprevenidos espectadores. Una joven usará la ouija imprudentemente para intentar contactarse con su padre recientemente fallecido. Ella y su grupo de amigos deberán enfrentarse a sus peores temores cuando despierten a un ser maléfico procedente del otro lado y al que solo ellos pueden devolver a su origen. Dirige Mike Flanagan y tiene de reparto a Annalise Basso, Elizabeth Reaser, Lulu Wilson y Henry Thomas.

    Como siempre os digo: ¡Id a cine! ¡Por el Ojo de Aggamotto!