El pasado (muy pasado) 22 de junio llegó a nuestras pantallas (y portátiles) la nueva película de Alex Proyas, un tio que ha hecho pelis de la altura de Dark City, El Cuervo o Señales del Futuro, llamada Dioses de Egipto. En esta ocasión cuenta en sus filas con un reparto de mucha altura, encabezado por Gerard Butler (300, Gamer), junto a Nikolaj Coster-Waldau (Juego de Tronos, Oblivion), Geoffrey Rush (Piratas del Caribe), Brenton Thwaites (La Señal), Chadwick Boseman (Capitán América: Civil War) y Elodie Yung (Elektra en Daredevil, la serie). Por los trailers que pudimos ver, ya se intuía que la película tenia una pinta muy chunga, con una adaptación de los dioses egipcios en plan Transformers mezclados con Caballeros del Zodíaco. Todos nos quedamos cortos.
La supervivencia de la humanidad pende de un hilo, pero Beck, un héroe mortal, está decidido a salvar el mundo y a rescatar a su verdadero amor. Para conseguirlo busca la ayuda del poderoso dios Horus, con el que establecerá una alianza contra Set, el despiadado dios de la oscuridad que ha usurpado el trono de Egipto, sumiendo al país en el caos. Para ganar la batalla contra Set y sus secuaces tendrán que someterse a terribles pruebas de valentía y sacrificio.
Voy a intentar ser lo más correcto posible… Dioses de Egipto es un engendro, con todas las palabras, sin pies ni cabeza, lamentable en su propuesta, ridículo en su ejecución, que provoca risas, pero de vergüenza ajena. El espectáculo visual es tan lamentable que la palabra producto de serie B adquiere otra dimensión. Los efectos CGI sin ton ni son, están tan mal elaborados, son tan ridículos, que sus responsables merecen programar videojuegos para móviles en Siberia. El guión es tan ridículo y tan presuntuoso, que los guionistas merecen dedicarse a escribir instrucciones de uso de mandos a distancia. Las actuaciones son tan de vergüenza ajena, que sus responsables deberían retirarse inmediatamente.
Poco más se puede decir de lo que es, sin duda ninguna, la peor película que he visto nunca, por encima de El Fin de los Dias, si, la de Schwarzenegger en la que ha perdido la fe y demás. Lo que no consigo entender es como un tío como Alex Proyas, que algo de idea de como hacer una peli, es capaz de perpretar semejante disparate. En cuanto a Gerard Butler y compañía, supongo que tienen muchos gastos que pagar, y necesitaban la pasta. Que espectáculo más lamentable. Nada que salvar de la peli, bueno si, descubrirme a Courtney Eaton.
Este viernes se estrena en nuestras pantallas Infierno Azul, de Jaume Collet -Serra (La Huérfana, Sin Identidad, Non Stop), con Blake Lively (The Town, El Secreto de Adaline) como principal protagonista, junto con un tiburón que se las hará pasar canutas durante la cinta. La peli nos cuenta la historia de Nancy (Blake Lively), una joven que trata de superar la pérdida de su madre. Un día, haciendo surf en una playa solitaria se queda atrapada en un islote a sólo cien metros de la costa. El problema consiste en que un enorme tiburón blanco se interpone entre ella y la otra orilla.
Es inevitable comparar Infierno Azul con la obra maestra de Steven SpielbergTiburón, pero las diferencias, sin embargo, son abismales. Mientras que el clásico de Spielberg apuesta por el enemigo silencioso, el ritmo pausado y la acción in crescendo, Infierno Azulmuestra sus cartas desde los primeros minutos, sin dejar espacio al desasosiego o la inquietud, se entrega al ritmo videoclip y al susto del monstruo, y derrocha grandes localizaciones y ambientación. Y todo hay que decirlo, aunque chirría un poco, al final juega a su favor, ya que hablamos se convierte en una actualización de Tiburón al estilo de cine actual, rápido, de sustos y realista en lo que a heridas se refiere (al que le dedica un pasaje de la película muy bien ejecutado). Por lo demás, se trata de situaciones en muchos casos frenéticas, montadas con rapidez de imágenes, que te recuerdan cómo ha cambiado el cine en los últimos 40 años (joder, que mayor soy…)
El comienzo de la película es portentoso, gracias a las localizaciones y al gran trabajo de la segunda unidad en ese aspecto, y logrando que la playa sin nombre sea la gran protagonista de la primera media hora de la peli. El otro gran protagonista es el montaje, donde destaca la superposición de video llamadas, whatsapps y relojes, explicándote el trasfondo de la protagonista en apenas unos minutos, en un derroche de originalidad y de montaje. El trabajo de Blake Lively es bueno, pero no podemos perder de vista que en el momento en que pone pie en la playa, su cuerpo es el principal protagonista, con el neopreno ajustado, la forma de quitarse el pantalón y demás (no llega a los niveles de Megan Fox en Transformers, pero ahí, ahí). Por lo demás, su trabajo es bastante bueno. Pero me quedo con el ratito que sale Oscar Jaenada, muy gracioso en su papel. En cuanto al tiburón, se hecha en falta algún animatronic, ya que está completamente generado por ordenador, y en algunos momentos canta bastante, pero bueno, supongo que les saldría más barato.
Uno de los puntos a favor de la película es su factura, la mejor hasta la fecha de Jaume Collet-Serra con mucha diferencia. Consigue trasladarte a la playa y meterte en la situación, empatizando con el personaje y dándote ganas de salir corriendo en busca de esa playa. Gran calidad en la imágenes, rodaje muy interesante de surf, gran montaje y buena música hacen que disfrutes del comienzo de la película. A partir de ese momento, el desarrollo es otra historia por culpa de esa actualización al cine modernodeTiburón. Si tiene puntos a favor, como la estética, el montaje, la música o las localizaciones, los tiene también en contra, como el desarrollo de la acción, con situaciones más bien poco creíbles, posicionado más bien en el mundo de la fantasmada. El tiburón no se le presenta, no tiene peso en la historia, y simplemente se utiliza como elemento del susto. Es como si a las pelis de miedo actuales, le cambias el susto que te da el fantasma por un tiburón. En especial una escena en concreto, en que parece que la Lively se ha salvado de una situación límite, y al girar la cámara, sustaco del tiburón. En fin, muy fuera de tono.
La fantasmada continúa con la gran fauna marina que existe en esa playa, desde ballenas hasta medusas que se iluminan en la oscuridad, y que el tiburón no puede atravesar. Pero el culmen de la fantasmada viene con la resolución de la película, que deja bien a las claras cuál es la intención de la película: la mujer contra el monstruo. La verdad, me dio mucha rabia, porque no está a la altura de la factura de la película, y te deja un sabor amargo por no haber sido algo más inteligente.
En resumidas cuentas, Infierno Azules una cinta entretenida, con una factura técnica muy buena, una muy buena dirección, montaje y un gran trabajo de la segunda unidad en las localizaciones, pero que el desarrollo y las situaciones fantasmadas le quitan muchos puntos. Aun así, se trata del mejor trabajo hasta la fecha de Jaume Collet-Serra, que las nuevas generaciones, acostumbradas a las películas actuales de sustos (no de miedo), disfrutarán mucho, pero aquellos que vibramos con Tiburón, nos parecerá una actualización anabolizada fantasmal del clásico de Spielberg. Ya se sabe, cualquier comparación es odiosa.
Una semana más que ya casi toca a su fin, pero que en el mundo del cine no hace más que comenzar. Esta semana toca recuperarse de la invasión alienígena de la semana pasada, y nos llegan un par de pelis de esas que esperadas por mucha gente. Estos son los estrenos Sincriterion de la semana:
Comenzamos por la nueva película de Steven Spielberg, que se ha apuntado a la moda de Woody Allen de hacer una película por año. Tras Puente de Espías, nos trae Mi Amigo el Gigante, una nueva adaptación de un cuento de Roald Dahl sobre una niña (Ruby Barnhill) que une fuerzas con la Reina de Inglaterra y con un gigante bonachón (Mark Rylance), conocido como el BFG, para detener una invasión de malvados gigantes que se preparan para comerse a todos los niños del país. Gracias Spielberg, ahora dedícate a hacer una buena adaptación de Ready Player One.
Tras 5 años sin ponerse detrás de las cámaras para hacer una película (El Castor), vuelve como directora Jodie Foster con Money Monster, una crítica social al sistema de vida capitalista. Lee Gates (George Clooney), un famoso presentador de televisión, es conocido por ser uno de los gurús de Wall Street. Pero cuando el joven Kyle Budwell (Jack O’Connell) pierde todo el dinero de su familia en una mala inversión por consejo de Gates, decide secuestrar al periodista durante su emisión en directo del programa, producido por Patty Fenn (Julia Roberts)
Y por último, destacamos la comedia descerebrada de Dwayne Johnson y Kevin Hart, llamada Un Espia y medio. Un letal agente del la CIA (Johnson), víctima de acoso escolar en su adolescencia, vuelve a casa para asistir a una reunión de antiguos alumnos. Con la excusa de estar trabajando en un caso secreto, consigue la ayuda del chico popular en los años de Instituto (Hart), que ahora es un aburrido contable y vive añorando sus años de gloria. Para cuando el pobre oficinista se da cuenta del embrollo en el que se está metiendo, es demasiado tarde para desentenderse y su nuevo amigo, con maniobras cada vez más impredecibles, le arrastra a un mundo de tiroteos, traiciones y espionaje que les obligará a jugarse el cuello en incontables ocasiones.
El pasado viernes llegaba a nuestras pantallas la esperada nueva cinta del cineasta canadiense Jean-Marc Vallée (Dallas Buyers Club, Wild), Demolición, un drama bastante peculiar y con curiosos toques de comedia, alejada de los dramas típicos hechos para competir por el Oscar. Escrita por Bryan Sipe (Alpha Mail), cuenta como máxima estrella a un cada vez más cotizado Jake Gyllenhaal, quien se convierte en alma de la palícula. Demolitionnos cuenta la historia de Davis, un exitoso hombre de finanzas que pierde a su esposa en un accidente y lucha por entender su desconexión emocional. Lo que empieza como una carta de queja sobre una máquina expendedora a la compañía se convierte en una serie de cartas donde revela cosas extremadamente personales. Las cartas de Davis captan la atención de de la representante de servicio al cliente, Kate (Naomi Watts) y, en medio de sus propias cargas emocionales y financieras, ambos crean una especial conexión. Con la ayuda de Karen y su hijo Chris (Judah Lewis), Davis comienza a reconstruirse, comenzando con la demolición de la vida que siempre había conocido.
Y como no podía ser de otra forma, Jake Gyllenhaal ofrece una actuación de las que ya nos tiene acostumbrados, perfecta en los matices, realmente extraordinaria como un hombre que se niega a llorar la muerte de su esposa y busca a través de “demolición” una catarsis que nunca llega. En esta película me encontrado con su mejor actuación desde Brokeback Mountain, y, habiendo dejado atrás el fracaso que resultó Prince of Persia: Las arenas del tiempo, todavía no me explico como este hombre no recibe el éxito que merece y que tanto le está costando. Igual de delicadas y crudas son las actuaciones de la elegante Naomi Watts (Lo Imposible) y el talentoso Judah Lewis (Point Break), cuyos personajes son, cada uno a su manera, cruciales para la catarsis de Davis. Pero no es otro que Judah Lewis, que encarna a Chris, el hijo del personaje de Watts, el que deja más boquiabierto, no solo por la complejidad de su personaje, sino por la forma en la que ha representado y dado vidaa su personaje de manera sublime.
El cineasta Jean-Marc Vallée comenzó como un director de cine “underground” y fuera de lo común, alejado de los circuitos comerciales de Hollywood, pero estos se vieron atraídos con películas como Dallas Buyers Club y Wild , asi como su acercamiento a la naturaleza humana. Demolición se parece más a sus primeras películas, como Café de Florey C. R. A. Z. Y. sobre todo, en el periodo de duelo en el que uno parece tener una tormenta metida den el cuerpo. Vallée y su director de fotografía Yves Belenger, trasladan su enfoque natural pero riguroso a la cinta, resultando elegante sin parecer excesivamente pesado y pedante. La forma en la que Demoliciónestá hecha permite al guión y a las actuaciones brillar más todavía, cosa que logra cada minuto de la película.
Y hablando del guión, se trata de uno de mis favoritos de lo que va de año. Se utiliza un método epistolar que nos deja entrar en la vida del protagonista y, sobre todo, conocer a Kate y saber todo el pasado de Davis, que le cuenta a Kate todo esto para desahogarse. Probablemente el humor que se cuela no sea para todo el mundo, pero hace que la película no se te haga eterna. También me ha sorprendido que el guión sea totalmente original, es decir, que no esté basado en ningún libro o artículo, porque la historia parece sacada de un best seller de la lista del New York Times. Pero más bonito de la película es sin duda alguna la relación entre Chris y Davis. Y todo se desarrolla con una banda sonora que me ha encantado.
Demoliciónconsiste en un viaje al interior de la persona y la forma de afrontar la pérdida y los golpes de la vida, convirtiéndose en un viaje catatónico hacia el conocimiento interior. Aun teniendo un aire a sus primeros trabajos, sí que mantiene algunas de las características de Wildy Dallas Buyers Club, es decir, es una historia que se centra alrededor de protagonistas afligidos que encuentran la liberación de las formas más peculiares, en este caso por medio de la demolición y destrucción de ordenadores, neveras, puertas, etc. En resumen, Demoliciónno es una película para todo el mundo pero sí una que si te gusta, te va a llegar hondo y dejar huella. Mucha gente puede sentir empatía por los personajes y sus situaciones, en mucha medida gracias al fantástico elenco, encabezado por un magistral Jake Gyllenhaal, y el buen guión de la película. Sin duda, Demoliciónmerece mucho la pena.
Comienza el mes de julio, sigue el calor, algunos insensatos comienzan ya las vacaciones de verano y se llenan las playas y las piscinas, pero una opción muy rica para aquellos que no tienen vacaciones (todavia) es la climatización de las salas de cine (algunas de manera exagerada, todo hay que decirlo). Y ya que te pones, pues oye, nos vemos una peli, no? Estas son las propuestas cinematográficas para ver durante esta semana en las criogenizadas salas de cine.
Por fin, llega a nuestras pantallas Independence Day: Contraataque, la secuela de la entretenida Independence Day, que nos dejó para la memoria colectiva imágenes tan impactantes como un ovni destruyendo el Empire State Building con un rayo. Guste o no guste, la película marcó un antes y un después en la carrera de Roland Emmerich, que le cogió el gusto a eso de destruir el planeta comenzando por sus edificios más característicos y reconocibles (Godzilla, El Dia de Mañana, 2012, Asalto al Poder). Utilizando tecnología obtenida de los extraterrestres 20 años atrás, las naciones de la Tierra, que temen el regreso de los invasores, han colaborado en la elaboración de un gigantesco programa de defensa para proteger el planeta. Pero no es seguro que ese programa sirva para hacer frente a los avanzados e inauditos recursos de los atacantes. Quizá sólo la inventiva de unos pocos valientes pueda evitar la destrucción del mundo, que se encuentra de nuevo al borde de la extinción. Repiten Jeff Goldblum, Bill Pullman pero se queda por el camino Will Smith, cuyo peso protagonista lo recoge Liam Hemsworth. Próxima semana crítica.
Si no queremos destrucción de la Tierra, podemos decantarnos por la nueva película de Jean-Marc Vallée, tras Dallas Buyers Club. Se trata de Demolition, esta vez con Jake Gyllenhaal a la cabeza. Interesante propuesta sobre Davis Mitchell (Jake Gyllenhaal), un exitoso ejecutivo que lucha por entender su desconexión emocional tras la repentina y trágica muerte de su mujer Julia (Heather Lind) en un accidente de coche. A pesar de la presión de su suegro (Chris Cooper) para recuperarse, Davis continuará desconcertado y lo refleja desmontando compulsivamente objetos de su alrededor hasta que conoce a Karen (Naomi Watts). Con la ayuda de ésta y su hijo Chris, comenzará un proceso de reconstrucción de la vida que alguna vez conoció. En breve, crítica de nuestra compi Violeta Palencia!
Nos llega el remake encubierto de Intocable(Olivier Nakache y Oliver Toledano), con Antes de ti, de Thea Sharrock, con Emilia Clarke, Sam Claflin, Matthew Lewis y Charles Dance. La joven veinteañera Louisa “Lou” Clark (Emilia Clarke) vive en un pequeño pueblo en mitad de la campiña inglesa. Sin un rumbo claro en su vida, inestable y creativa, Lou va de un trabajo a otro para ayudar a su familia a llegar a fin de mes. Sin embargo, su habitual actitud alegre se pone a prueba cuando afronta un nuevo reto profesional. Acepta un trabajo en el “castillo” local y se convierte en cuidadora y compañera de Will Traynor (Sam Claflin), un joven banquero adinerado que se quedó en silla de ruedas tras un accidente hace dos años.
Uno de mis directores favoritos, gracias sobre todo a Corre Lola Corre, Heaven y El Perfume, Tom Tykwer, vuelve en esta ocasión de la mano de Tom Hanks, con Esperando al Rey. Alan Clay (Tom Hanks) es un empresario estadounidense que, huyendo de la recesión, se traslada a Arabia Saudí, donde la economía se encuentra en pleno auge, para salvar su situación económica y poder mantener unida a su familia.
Y termino las recomendaciones cinéfilas de esta semana con la nueva peli de Richard Linklater, Todos queremos algo, que sigue a lo suyo con su particular disección de la juventud, la música y sus problemas existenciales de cambio de ciclo. Heredera, al menos en forma y estilo, de la magnífica Dazed and Confused, ambientada en los años 80, sigue a un grupo de jugadores de un equipo de béisbol de instituto en el momento en el que, a punto de entrar en la Universidad, son conscientes de que las obligaciones de la edad adulta están acechándoles. El reparto lo conforman Ryan Guzman, Zoey Deutch, Tyler Hoechlin, Wyatt Russell, Adriene Mishler, Blake Jenner, Jonathan Breck, Jessi Mechler y Glen Powell.
El pasado viernes 17 de junio las Tortugas Mutantes Ninja vuelven a la gran pantalla con Fuera de las Sombras, producida por Michael Bay (La Roca, Armageddon, La Isla), y dirigida por Dave Green (Tierra a Eco). Fuera de las Sombras continúa con la historia de las tortugas más famosas de Nueva York, esta vez, aunque eso sí, el argumento de la película es difícil de encontrar: su enemigo Shredder está en la cárcel, pero cómo no, un grupo de pirados le ayuda a escapar a través de un portal que lo manda a una dimensión alternativa donde se encuentra con el clásico (y patético) villano Krang, quien quiere abrir un portal para invadir la Tierra. Para ello, usa a Shredder (Brandon Tee) para conseguir tres objetos para poder abrir dicho portal. En todo este mejunje se encuentran Leonardo (Pete Ploszek), Donatello (Jeremy Howard), Raphael (Alan Ritchson) y Michelangelo (Noel Fisher) y Stephen Amell (Arrow)… y Megan Fox haciendo de Megan Fox.
Bastante simple, ¿verdad? Es tan simple que a veces me planteaba si de verdad había un argumento real y no solo las tortugas lamentándose en las alcantarillas de lo triste que es ser una tortuga. He de decir que en los primeros 15 minutos de película solté un par de carcajadas, pero, si soy totalmente sincera, sigo sorprendida al ver que sigo teniendo los ojos en su sitio después de ponerlos tantas veces en blanco. Una broma chorra tras otra, y así toda la película. Megan Fox con traje de colegiala y con las tetas en primer plano. Muchas gracias por eso, en serio, no sé que iba a ser de mi vida sin Megan Fox con un traje 15 tallas más pequeño y contoneándose por ahí. ¿No podría ser un personaje fuerte y bien hecho en vez de una tía tonta más planta que el suelo? También me gustaría mencionar el personaje de Tyler Perry, Baxter Stockman, cuyo retrato de un científico loco empezó de modo interesante y luego se transformó, no solo en el cliché más cliché del universo, sino que acabó como una caricatura patética con altos niveles de ridiculez. Además, llegó un punto de la película en el que no sabía si su bigote iba a ser el protagonista de un plot twist al convertirse en una oruga mutante o yo que sé. Y, venga, voy a admitirlo, lo único que me ha gustado ha sido Stephen Amell (Arrow) como Casey Jones porque, aunque no tiene chicha el personaje tampoco, es graciosete.
Josh Appelbaum y André Nemec vuelven como guionistas en esta secuela *
Inserten gif de Robert Downey Jr poniendo los ojos en blanco* y demuestran, de nuevo, que tienen la gracia en el pie. Con Ninja Turtles: Fuera de las sombras parece que hemos vuelto al monólogo malo de Chris Rock en los Oscars de este año. Parece que no se pensó bien la historia porque, como ya he dicho, el argumento es prácticamente inexistente y la gracia la han perdido por algún sitio. Shredder es una excusa barata de villano, le falta interés y, junto a su ayudante, parecen sacados de una serie barata de Nickelodeon con esos trajes que parecen de los chinos. Y a las tortugas les falta algo, les falta la personalidad que sí puede verse más en la serie de dibujos.
La película está llena de ruido y CGI, desde las propias tortugas hasta escenas de acción y comida. Los efectos especiales son tan malos como el resto de la película. Son baratos, poco convincentes y son feos. De hecho los personajes se ven raros desde ciertos ángulos. Lo mejor que puedo decir de ellos es que son consistentes y abundantes, por lo que a veces tuve la impresión de estar viendo una película de animación… Tampoco es que a las secuencias de acción real sean mucho mejores…
Se nota que Ninja Turtles: Fuera de las sombras está hecha para niños, pero algo no encaja… ¡ah, sí! Está en la categoría de PG 13, así que dudo que muchos niños la vean fuera de España donde el control de las edades es algo más serio. Ninja Turtles: Fuera de las sombras es un gasto innecesario de dinero, trabajo y tiempo que lo único bueno que alguien puede sacar al ir a verla es una cura para el insomnio.
Thomas William Hiddleston, nacido el 9 de febrero de 1981 en Westminster Londres (Inglaterra), siempre tuvo un don para interpretar. Su madre Diana le introdujo en el mundo del cine y el teatro cuando era muy pequeño y enseguida le atrajo el mundo de la actuación. Poco después entró a estudiar obras clásicas en el Pembroke College de la Universidad de Cambridge, donde rápidamente captó la atención de la agente Lorena Hamilton, quien fue testigo de la actuación de Hiddleston en la producción de Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams, y al que más tarde contrató. Obtuvo su primer papel en televisión en la adaptación de Nicholas Nickleby (Stephen Whittaker) para la ITV. Todavía en la universidad, Hiddleston apareció en la serie Conspiracy de la BBC y HBO, y en la ganadora de los BAFTA y los Emmy The Gathering Storm, también de la BBC con la HBO. Después continuó sus estudios, centrándose en teatro en la Real Academia de Arte Dramático y tras graduarse en 2005, Hiddleston consiguió su primer papel principal en una película, Unrelated de Joanna Hogg, con la que también trabajó en Archipielago en 2010. Mientras tanto, Tom ganó el premio a actor revelación en una obra de teatro en los Laurence Oliver Awards de 2008 por su actuación en Cymbeline de William Shakespeare. En el mismo año compartió escenario con Ewan McGregor en Otello, también de Shakespeare.
Pero no fue hasta 2011 cuando Tom Hiddleston encontró un papel que lo hiciera verdaderamente popular en el resto del mundo. Y tuvo con ser junto a Kenneth Branagh en la obra teatral Ivanov, junto a la serie británica Wallanderen 2008. Impresionado con la actuación de su compañero, Kenneth Branagh le sugirió que se presentase al casting del blockbuster de Marvel, Thor, de la cual Branagh era el encargado de la dirección. No le dieron el papel de Thor, pero a cambio se llevó el caramelito de emcarnar al hermano de éste, Loki, compartiendo pantalla con Anthony Hopkins y Chris Hemsworth.
Thor fue un éxito mundial relativo, pero la sorpresa vino de la mano de Hiddleston, cuya encarnación de Loki le hizo aún más famoso, y tanto él como su personaje se las tuvieron que ver con hordas de fans alrededor del mundo. Más tarde Tom volvió como Loki en Los Vengadores (2012)y en Thor: El mundo Oscuro (2013), y el éxito, tanto del personaje como del mismo Hiddleston hizo que ni Robert Downey Jr. lograse tener su fandom. Su papel como Loki en Marvel y la repentina fama mundial, junto con sus trabajos como Fitzgerald en Midnight in Paris de Woody Allen (2011), y como el Capitán Nicholls en War Horse de Steven Spielberg (2011), lo pusieron en la mejor posición posible. Con esta última consiguió el premio Rising Star en los premios de Sir Richard Attemborough de 2012. Durante el mismo año encarnó a Enrique V en la adaptación televisiva, The Hollow Crown, adaptación de las obras Enrique IV y Enrique V de Shakespeare junto a Jeremy Irons.
Hiddleston parece un imán para personajes retorcidos y oscuros, como se pudo ver en La Cumbre Escarlata de Guillermo del Toro (2015), una de mis películas favoritas del año pasado en forma de historia de terror gótico, en la que se mete en la piel de Thomas Sharpe, un hombre con ciertos problemas internos. Una de las características de Tom Hiddleston es su versatilidad, ya que no quiere encasillarse en ningún género, ni tampoco con personajes británicos. Y es que lo mismo le da por tocar la guitarra y cantar country en el biopic de Hank Williams, I Saw the Light, como meterse en la piel de un vampiro a las órdenes de Jim Jarmusch en Solo los amantes sobreviven. Y es que con su interpretación de Hank Williams algunos ya lo están metiendo en las quinielas para los Oscar de 2017. Ojala que sí. High Rise, adaptación del libro de J.G. Ballard recientemente estrenada en España, dirigida por Ben Wheatley y co-protagonizada por Luke Evans y Jeremy Irons, y en la que se mete en la piel del doctor Robert Laing, quien se muda a la Torre Elysium, un gran rascacielos que acoge una especie de mundo aparte alejada de la realidad, en esos mundos paralelos dentro de nuestro mundo tan característicos del escritor inglés.
Su éxito en el cine no le impide seguir haciendo cosas para la televisión. Con un notable éxito tanto de crítica como de público, tiene en emisión la serie El Infiltrado, emitida en España por AMC, basada en la novela de John Le Carré, el maestro de las novelas de espías. Y es gracias a esta serie que, a día de hoy, sea el máximo favorito para ser el nuevo James Bond, tras la negativa de Daniel Craig a seguir dando vida al agente británico al servicio de Su Majestad más famoso del cine. Para mí, sería una elección perfecta, no solo porque soy fiel seguidora de Hiddleston, sino porque podría aportar cosas muy interesantes, y supondría una cercanía al personaje original, alejándose de la crudeza labriega de Craig. Estoy segura de que volverá el seductor de la mano de Hiddleston, heredero del Bond de Pierce Brosnan, mi favorito, que además de guapo, fue carismático, adaptable y lo que más me gusta, muy shakesperiano, dotándole al personaje de James Bond un interés que pocos actores le podrían conferir.
Tanto si acaba siendo el nuevo Bond como si no, vamos a tener Tom Hiddleston para rato, ya que entre sus futuros proyectos se encuentran Kong: Skull Island, Thor: Ragnarok,donde volverá como el amado Loki, que dará igual las maldades que haga, los fans siempre vamos a querer al Dios de los engaños, y se rumorea que hará acto de presencia en Avengers: Infinite War partes 1 y 2, y yo rezo para que sea verdad.
Su carisma y humor, su dedicación, su adaptabilidad y su aire shakesperiano hacen de Tom Hiddleston un actor a tener en cuenta, ya consagrado. Desprende las mismas emociones e intensidad que una obra del dramaturgo y como éste, a Hiddleston le encanta explorar en la naturaleza humana, lo que le permite meterse en la piel de casi cualquier tipo de personaje.
¿Lo veremos sustituyendo a Daniel Craig como Bond? Quien sabe, pero desde luego que tendremos mucho Tom Hiddleston por delante, y yo pienso disfrutarlo!
Esta semana nos llega uno de los (Atleeeeeeeti) estrenos importantes del año, en este caso de la (Atleeeeeti) Disney. Se trata de Alicia a través del espejo, la secuela de Alicia en el País de las Maravillas, de Tim Burton (Atleeeeeti), y que copa casi todas las pantallas desde hoy. Hay más estrenos (Atleeeeti), como en nuevo documental de Michael Moore, aunque todos eclipsados por la larga sombra de (Atleeeeeeeti) Alicia.
Al asistir a una recepción en la residencia de Lord Ascott, Alicia se ve invadida por la emoción y huye de la fiesta, donde se encuentra con Ábsolem. Ahora es una mariposa monarca azul, y consigue que Alicia sea capaz de regresar al fantástico mundo de Infratierra. Allí se reencuentra con sus amigos: el Conejo Blanco, el Gato Sonriente, Lirón, la Liebre, los Tweedles y el Sombrerero Loco, quien, desafortunadamente, ya no es el mismo. El Sombrerero ha perdido su “muchosidad”, por lo que Mirana envía a Alicia a encontrar al Tiempo mismo. Tiempo, una peculiar criatura mitad humano, mitad reloj, vive en un vacío de infinitud y posee la cronoesfera, una esfera metálica que le permitirá a Alicia volver en el tiempo para intentar salvar a la familia del Sombrerero, lo que, según cree la Reina Blanca, salvará al Sombrerero. En esta ocasión Tim Burton se sienta en la silla de productor, y deja su puesto en la de dirección a James Bobin, pero vuelven Mia Wasikowska, Johnny Depp, Anne Hathaway y Helena Bonham Carter, a los que se unen Sacha Baron Cohen, Michael Sheen y Alan Rickman.
¿Qué invadimos ahora? se trata del nuevo documental del siempre polémico y azote de republicanos (se va a hartar con Donald Trump) Michael Moore. En este caso, es una sátira en la que Moore se embarca en una «invasión» por Europa para encontrar soluciones que se puedan aplicar a los problemas internos de Estados Unidos, y llevarse cosas de ellos de vuelta a su país.
Tres recuerdos de mi juventudes la película cuyo director obtuvo el Premio César al mejor director el año pasado, Arnaud Desplechin. Paul Dedalus deja Tayikistán recordando su infancia en Roubaix, las locas crisis de su madre, el vínculo que le unía a su hermano Ivan, niño piadoso y violento. Él recuerda sus 16 años, a su padre, viudo inconsolable, el viaje a la URSS donde una asignación clandestina le llevaría a ofrecer su propia identidad a un joven ruso. Recordará también sus 19 años, su hermana Delphine, su primo Bob, de sus escapadas con Pénélope, Mehdi y Kovalki, el amigo al que tuvo que traicionar. Sus estudios en París, el encuentro con el doctor Behanzin, su vocación inherente para la antropología. Y, sobre todo, Paul se acordará de Esther. El corazón de su vida.
Esta semana nos llega un estreno por encima de todos, la nueva entrega de los X-Men, que en esta ocasión lleva el apellido de Apocalipsis, y como era de esperar, lo acapara todo. Pero no solo de los mutantes vive la gente. Estos son los estrenos más destacados de la semana:
X-Men: Apocalipsis, secuela directa de la normalita X-Men: Días del Futuro Pasado, vuelve a estar dirigida por Bryan Singer, iniciador de la saga, y cuenta con un reparto coral estelar (supongo que su duración de debe a que hay que dar minutos a todos), encabezados por Michael Fassbender, Jennifer Lawrence y James McAvoy. Como malo de la cinta, Oscar Isaac, al que se le une un nuevo plantel para bajar más el target de la edad, y de paso poder reiniciar personajes clásicos de las primeras entregas que se quedaron por el camino: Sophie Turner (Jean Grey), Tye Sheridan (Cíclope), Kodi Smit-McPhee (Rondador Nocturno) o Alexandra Shipp (Tormenta), a los que se les unen Olivia Munn (Psylock), Lana Condor (Jubilee) y Ben Hardy (Angel).
Desde el inicio de los tiempos Apocalipsis, el mutante más poderoso que ha existido nunca, era adorado como un dios mientras acumulaba los poderes del resto de mutantes convirtiéndose en un ser inmortal. Tras miles de años dormido, despierta en un mundo que no le gusta y por ello recluta un equipo, encabezado por Magneto, para acabar con toda la humanidad y crear un nuevo orden mundial. Pero el Profesor X, con la ayuda de Mística, se unirá a un grupo de jóvenes mutantes para tratar de detener al mayor enemigo contra el que se hayan enfrentado jamás.
Bajo la alargada sombra de Apocalipsis, nos llega Es la Jefa, la nueva comedia previa a esa cosa llamada Cazafantasmasde Melissa McCarthy. La mujer más rica de América es enviada a prisión al ser encontrada culpable por tráfico de influencias. Tras su salida y lista para renacer como la empresaria favorita de Estados Unidos, se encuentra con que tiene que empezar de cero junto a una antigua empleada suya. Dirige Ben Falcone, quien ya trabajó con McCarthy en Tammy, y acompañan Kristen Bell y Peter Dinklage.
https://youtu.be/rlhZPl1aYbc
Este viernes nos llega una nueva adaptación de la novela de Gustave Faubert Madame Bovary, esta vez interpretada por Mia Wasikowska (espero haberlo escrito bien) y dirigida por Sophie Barthes. Emma Rovault, hija única de un humilde granjero de Berteaux, contrae matrimonio con Charles Bovary, un doctor de una pequeña ciudad. Emma, transgresora, romántica y soñadora, pronto es consciente del enorme vacío que provoca su matrimonio en su interior, por lo que buscará consuelo en numerosas relaciones extra conyugales que deben servirle para colmar sus deseos más íntimos, así como ascender en su estatus social. A la Wasikowska le acompañan en el reparto Ezra Miller, Paul Giamatti, Rhys Ifans y Logan Marshall-Green.
Y terminamos con otra película de época, en este caso Noche Real, de Julian Jarrold (La Joven Jane Austen o Retorno a Brideshead). 8 de mayo de 1945, día de la Victoria en Europa. La ciudad de Londres celebra el final de la guerra, y en Buckingham Palace, la princesa Margarita y su hermana Isabel, están deseando ser parte de la alegría fuera de palacio. A ambas se las permite salir de incógnito para formar partes de las celebraciones, dando comienzo a una noche llena de emoción, peligro y romance. Peli muy british con Sarah Gadon, Emily Watson, Jack Reynor, Rupert Everett y Bel Powley.
Por fin, tras publicar imágenes del rodaje en Malta de la película Assassin’s Creed, la Fox ha liberado el primer trailer, y tengo que decir que tiene una pintaza espectacular. Adaptación del videojuego de UbiSoft del mismo nombre, podemos ver a Michael Fassbender ejecutando los mismos movimientos que los diferentes protagonistas del juego. Os dejo con él:
Gracias a una revolucionaria tecnología que decodifica la memoria genética, Callum Lynch (Michael Fassbender) experimenta las aventuras de su antepasado Aguilar, en el siglo XV en España durante la Inquisición. Callum descubre que es descendiente de una misteriosa sociedad secreta, los Asesinos, y lo usará para amasar conocimiento y habilidades para acabar con una poderosa organización templaria en la actualidad.
Dirigida por Justin Kurzel (Snowtown, Macbeth), Assassin’s Creed está protagonizada por Michael Fassbender (X-Men: Days of Future Past, 12 Años de Esclavitud), Marion Cotillard (The Dark Knight Rises, La Vie en Rose), Jeremy Irons, Brendan Gleeson, Khalid Abdalla y Michael K. Williams. Su estreno está previsto para diciembre de este año.